
Los peluqueros se parten la cabeza pensando en las tendencias de temporada y luego van los de
Chanel y sacan unos cuantos accesorios estratégicamente colocados y la tendencia está servida en el mundo mundial. Es decir en medio globo terráqueo, o sea en el
Primer Mundo o el
Mundo Occidental donde nos encontramos. Algunos viven divinamente y el resto estamos en fase aspiracional, un ensueño que nos puede llevar a lucir copias falsas o emular a las modelos de la última pasarela de
Chanel ... y ponernos perlas por la raya del pelo como si fueramos la
Reina de Sabah. ¿Pero dónde ibamos a ir así? ¿A comprar el pan…?
Y es que tanto flash de desfile de moda acaba por confundir a la más pintada. ¿Distingues las tendencias de una temporada y otra? ¿Las tienes en cuenta? ¿Sabes adaptarlas a tu estilo? Y es que no basta con saber lo que se lleva luego hay que saber interpretarlo sobre una misma o no, porque esa tendencia no sea para ti. ¿Cómo saberlo?

Por eso también, los cursos de protocolo, estilismo y asesoría de imagen están al orden del día. Yo lo haría obligatorio en los colegios. Porque ve una a cada niña por la calle que dan ganas de salir corriendo. Llevan todas las tendencias de moda, maquillaje y peinado mezcladas pero no bien combinadas…
Igual que el dinero no da la felicidad, el lujo tampoco es un éxito seguro. A pesar de todo, siempre nos ponemos las miras bien altas. Aunque conste que la mayoría de la población nos encontramos en ese nivel aspiracional como de ensueño, pero en realidad el lujo ni olerlo. El lujo es eso un sueño que cada uno podemos interpretar a nuestra manera y de acuerdo a nuestras posibilidades.
A
Chanel lo copia todo el mundo desde
Chinatown a
Zara. Por más querellas que pongan cada vez que se menciona su nombre sin una justificación concreta, son los más copiados.

Otra cosa es si después la tendencia baja a la calle en masa y a pie de pista para la ciudadana común. O tal vez sólo se verá en las alfombras rojas de eventos de relumbrón y candelabro, como diría la ñoña de
Sofía Mazagatos.
La nueva consigna es imaginación en cabeza con nuevos accesorios y nueva manera de colocarlos sobre la cabeza. Flores, perlas, telas y pasadores que dan un toque casi mágico al peinado o al cabello suelto. ¿Te lo pondrías para alguna fiesta, boda, etc.