
Antes del verano, algunas periodistas de la prensa especializada en belleza fuimos invitadas a
París para cubrir un nuevo lanzamiento de la firma
Biotherm. Sabíamos que se trataba de un nuevo
Superserum de Aquasource, 42,50 €. Para ponerte en antecedentes, te cuento que el nombre
Bio significa vida y
Therm, termal. Todos las cremas de esta firma contiene plancton termal obtenido por biotecnología. Es decir que dentro de sus fórmulas está concentrado el poder oligotermal del agua minero medicinal.
Aquasource nació en 1977 y es todo un éxito en hidratación con más de 10 millones de cremas vendidas en todo el mundo. Sabía que el nuevo lanzamiento iba a ser una extensión de este lujoso tratamiento para el cuidado de la piel de la cara. Un codiciado
Serum, bueno un
Superserum.
Estaba Eric Valli y Debra Kellner, dos fotógrafos de National Geographic, expertos conocedores de la cultura de los países del entorno del Himalaya. Y también nuestra Araceli Segarra, la primera española en subir al Everest, que ha probado el producto en condiciones extremas de alta montaña.
Al principio, realmente nadie sabía que pintaban allí, pero a medida que avanzaba la presentación fuimos descubriendo que el ingrediente secreto era la Sal Rosa del Himalaya. Todos estaban interconectados con aquellas montañas. La cosmética ha redescubierto esta sal única, de gran pureza, que se formó hace 300 millones de años y es el vestigio de un océano prehistórico arropado por la cordillera más alta del mundo. La Sal del Himalaya contiene exactamente los mismos 84 elementos que componen el cuerpo humano. Sus virtudes medicinales se utilizan en más de 360 remedios naturales y ahora, también en este nuevo suero de Biotherm.