Cuando me propusieron ir a la presentación internacional de Intimately, de Coty dije que me daba alergía Venecia, porque la primera vez que visité esa maravillosa ciudad, se me cubrieron los brazos de un sarpullido horrible. Al principio, pensé en los canales de aguas verdes ricas en musgo y maderas casi en descomposición. En Venecia, todo tiene una pátina a viejo exquisito y majestuoso. ¡Impresionante! Entonces me dijeron asistirán los Beckham. AHHHHH! También impresionante. Casi tanto como cuando empecé a comentar en este blog que podía estar y hablar con ellos. Ellos son con todos los honores: David Beckham y Victoria “Super Spice Girl”. La pareja del momento, los Beckham, despiertan admiración positiva y negativa al mismo tiempo, y además la despiertan con mucha intensidad.
Era decir me voy a Venecia con los Beckham y todo mi entorno revolucionado: mayores, adolescentes, maduros o niños, David y Victoria despiertan pasiones encendidas en todos nosotros. Y hoy en día despertar algo es mucho. Y supermucho, que diría la ex Spice. Porque realmente en esa pareja ella lo dice todo. El pone el cuerpo tan impresionante que tiene al servicio de los demás, incluido el Real Madrid. Es verle y te entran ganas de abrazarle y besarlo. Es inmediato, lo juro. Está menos cachas de lo que aparenta en los anuncios, porque nos reconocieron que le engordan los músculos con el Photoshop a toda pastilla. En directo, resulta guapísimo, simpático y entrañable. Tiene algo que te deshace por dentro cuando le miras, y tengo que reconocer que no se ven tíos así todos los días.

Ella por su parte es una lagartona de cuidado, lista como el hambre. Parece mentira que venga de buena familia. Es una seductora nata, y puedo aseguraros que de esas sí que he visto alguna.
Victoria es una más, pero sin nuestro querido David al lado no valdría nada. Y ella lo sabe. Claro, por eso mismo se lo consiente absolutamente todo. Pero ahora que lo pienso, quizá yo también haría lo mismo que la sabia Victoria. ¿Tú qué harías en el caso de Victoria?