¿O hará caso a su marido? Como a la vuelta de la esquina, justo el 7 de agosto, Melanie Griffith, una de las reinas del bisturí, de esas que no evita las técnicas de “cortar y coser”, cumplirá 50 añitos, a estas alturas, si quisiera estirarse de nuevo tendría que pasar ya por el quirófano para soplar las velitas completamente restablecida de la intervención.
Pero para tal menester tendría que convencer a su marido el actor-director malagueño Antonio Banderas para el que, según propias palabras “Odio esa locura casi enfermiza por la búsqueda de la belleza” y sigue largando de cómo en su tierra natal Málaga las mujeres envejecen normalmente, con dignidad, como a él le gusta…aunque ahora ya es un poco tarde para su esposa que, a todas luces, es una forofa de las transformaciones y ha demostrado no tener complejos al asumirlas para, y aquí que cada cual piense lo que quiera, mejorar su imagen. Tanto en su cuerpo: mamoplastia y liposucción, como en su cara, lifting completo, aumento de labios y, sin certificar, eliminación de papada, han metido mano los cirujanos plásticos y estéticos en esa carrera imparable por mantener el aspecto juvenil necesario para sobrevivir en Hollywood. Probablemente de su afición desmesurada al bisturí tuvo la culpa aquel león que la dio unos cuantos zarpazos en la cara cuando era una niña y rodaba una peli con su mamá, la actriz Tippi Hedren.
Esa fue su primera intervención estética y desde entonces ha sido un sin parar de ir y venir. Aunque lo que desató la polémica en su caso concreto fue su aparición con los labios engrosados allá por 1999 cuando la contrató la firma Revlon como imagen de una colección de barra de labios y que desde entonces han ido a más y más de forma imparable en cada una de sus apariciones públicas. El caso es que su rostro deformado no ha hecho más que desatar el rechazo a ciertas técnicas y han originado la pregunta de¿es ese el resultado de las intervenciones estéticas? Porque, si es así, a buen seguro que la sola visión de su deformado rostro hace que muchas la abominen. ¿Y que decir del botox? Otra de las especialidades de medicina estética que bien usadas dan unos resultados excelentes pero, claro con abusos da lugar a esas caras deformes, sin expresión, de cejas elevadísimas y muecas horripilantes. En fin, que en sus desmesuradas dosis de botox no sabemos quien gana la carrera si la Melanie o la Nicole –Kidman- otra que como siga por ese camino va a terminar fatal. Ojalá esta vez gane Antonio Banderas y sea capaz de convencer a Melanie de que pare ya de una vez y acepte que la arruga, si no es exactamente bella, si hay que aceptarla como parte del paso del tiempo ¿o no?