Chanel inaugura el nuevo año lanzando uno de sus productos estrellas y un clásico atemporal, la base de maquillaje más blanca de la historia. Le Blanc surgió en 1985 en honor a Coco Chanel, que siempre admiraba su rostro reflejado sobre las camelias. Así, el blanco pronto se convirtió en el símbolo del maquillaje de la firma.
Más de veinte años después, vuelve a aparecer en el mercado aprovechando las últimas innovaciones y consiguiendo una fórmula que va más allá de cualquier base de maquillaje al uso. Se utiliza sobre la piel limpia e hidratada para unificar la tez o como iluminador, aplicando una pequeña cantidad debajo de los ojos, la comisura de los labios o junto a la nariz.
Parece que el 2008 deja atrás los rostros morenos camuflados que hasta ahora hacían furor a golpe de terracota. Las tendencias del maquillaje se centran en las pieles blancas radiantes volviendo a los rostros de porcelana de los años 20. Una ocasión perfecta para que Le Blanc de Chanel (38 euros) resurja como el complemento perfecto a un maquillaje de inspiración retro.