Era una simple cuestión de tiempo. Si hace meses que la jovial Carla Royo se lanzó al mundo empresarial presentando una gama cosmética Carla Bulgaria roses beauty, ¡muy económica! con una fórmula muy eficaz basada, entre otros componentes, en las propiedades de la rosa damascena, nombre latino científico de la conocida como Rosa de Alejandría o Rosa turca, que se cultiva, como no, sobre todo en Bulgaria, país de procedencia de su familia política –su marido es Kubrat de idem, la aparición del perfume estaba cantada. Pero hay que tener en cuenta la procedencia de esta gran aventura que lleva a Carla de un lugar a otro de la geografía española, porque siempre es ella la que hace presentaciones en vivo y en directo, como la que me realizó en la Clinique Française de Madrid
(Lagasca, 79) el único centro de estética elegido por Carla para comercializar sus productos. En esta charla que mantuvimos me explica el desarrollo de los acontecimientos que la han traído hasta este gran momento. El caso es que Carla en concreto se fijó para sus intenciones en las flores del Valle de las Rosas que se encuentra a unos 200 kms de la capital, Sofía. De allí, relata Carla, se extrae el 60% de la producción mundial de aceite de rosas, muy apreciado por sus poderes para aliviar la depresión, la cefalea, la nausea y la tensión nerviosa. Y no queda ahí, porque es también muy apropiado para el tratamiento de infecciones cutáneas en general (sobre todo de eccemas) y de la piel seca. De todo esto se tenía que beneficiar la cosmética y el perfume y es en estos sectores en donde su aplicación es muy amplia. Se usa para la fabricación de jabones, cosméticos y perfumes de cualquier tipo. Basta con saber que se encuentra en el 46% de los perfumes masculinos y en el 98% de los femeninos. Tanto ir y venir al país de su marido no podía caer en saco roto. De modo que Carla va a dar la bienvenida al 2009 con su propio perfume por supuesto con olor a rosas. Aunque no es nada fácil porque se requieren más de treinta rosas para producir una sola gota de esta compleja esencia con un aroma profundo y dulce de la mencionada flor.
Con la presentación del perfume y dadas las fechas, Carla aprovecha para felicitarnos por el nuevo año que se aproxima. Y en cuanto a su gama de tratamiento que consta de crema hidratante, crema regeneradora, hidra gel calmante ( para las pieles más intolerantes ), desmaquillador y crema fluida, yo confieso mi debilidad por su tónico porque contiene la mas alta concentración de agua de rosa del mercado, un 95% por lo que lo uso a todas horas, ya sea para relajarme porque mejora el insomnio, la irritabilidad y la fatiga nerviosa con su aroma exquisita que calma y relaja, refresca, equilibra y a su vez tonifica. Es estimulante y alienta la mente brindando un profundo sentimiento de bienestar.

Por lo tanto, tónico a todas horas, por ejemplo: me lo aplico en las sienes cuando vislumbro la aparición de alguna jaqueca cuando las horas de ordenador se alargan. Y es que las rosas ejercen un distintivo efecto restaurador sobre los nervios, y pueden incluso llegar a aliviar los estados de decaimiento. El caso es que sirve para calmar el corazón, aliviar el insomnio y apaciguar la irritabilidad, tristeza y el enojo. Todas estas cualidades de las rosas hacen que anden por todas partes y que ahora Carla de Bulgaria haya hecho este preparado con tan alta concentración de rosas búlgaras, para que se pueda usar practicamente para todo. ¿los precios? pues de 17 a 23 euros, es decir, completamente adecuados para la época que atravesamos. Por fin alguien que piensa en nosotras que queremos cuidar de nuestra piel sin tener que dejarnos el sueldo. Carla Bulgaria roses beauty es la mejor respuesta a la crisis.