Se llama Aesop. Ya, el nombre se las trae, pero en realidad es un claro homenaje al escritor de fábulas, Esopo y cuando te cuente cuatro cositas sobre ella y tengas la oportunidad de probar alguno de sus productos comprobarás que tiene de especial algo más que su rarito nombre.


Primero decirte que se creó en 1987 en las antípodas, es decir, Australia, es de origen botánico, por eso debido a la alta composición de principios naturales que contienen sus fórmulas, no pueden producirse de forma masiva y por lo tanto su distribución se tiene que realizar de forma selectiva. Pero no son caros, no te cortes al entrar en alguna de las tiendas que lo venden porque allí mismo, por ejemplo, vendan ropa y complementos de lujo. Yo soy fan de Ressurrection Aromatique Hand Balm, ni más ni menos que una crema de manos estupenda que repara mis castigadas cutículas –el manejo del papel las deja resecas- y cuesta 28 euros. Para seguir con su historia te diré que su creador, Dennos Paphitis, australiano con antepasados griegos, y ahora entiendes el nombre, verdad, fue un pionero en el uso cosmético de ingredientes derivados de plantas cumpliendo con su ideal máximo, el de presentar productos eficaces que cumplan con objetivos factibles y reales. Por otro lado, la empresa se comporta ecológicamente, de modo que todos sus envases son reciclables, desde los frascos a las etiquetas ¡y no utilizan cartonajes! Os aconsejo para las que queraís iniciaros, el Aesop Starter Set For Combination Skin con cinco formulas de limpieza para hidratar y equilibrar, es la introducción ideal a los productos la esta marca, están eclaborados para piel grasa, seca o mixta y vale 37,50 euros. En Madrid los encuentras en perfumerías de alta gama como Nadia entre otras, y en las tiendas Isolé, hay una en Claudio Coello, 55 en donde hay toda una esquina dedicada a la marca y otra en la calle Infantas, tienes más información en el tel. 902 876 136 y los puedes adquirir también por internet www.isolee.com