
Está claro: no solo las une Tous y su osito, firma de la que ambas son embajadoras, Eugenia a nivel nacional y Kylie al planetario.
Con tan solo una mirada, viéndolas juntas, con sus caras estiradas, planchadas las arrugas y las cejas arqueadas y disparadas hacia las sienes, es inútil que disimulen, la toxina está trabajando a toda máquina y ellas están locas por el botox.
El pasado día de San Jordi, durante la inauguración de la nueva tienda Tous en Barcelona en el Pº de Gracia las dos dejaron claro que parte de su atractivo se lo deben a la toxina. Vamos que lo que tienen en común es su afición a los pinchazos paralizantes.
Mientras que Eugenia Martínez de Irujo es prácticamente novata en esta cuestión. Ahora los medios no hacen más que intentar descifrar a que se debe ese cambio de aspecto, la australiana ya está de vuelta.
De hecho, hace unos meses observé que a la Minogue, o más bien a su doctor/a se le había ido un poco la mano con la dosis, ahora ha mejorado algo. Ha pasado de mueca de joker a casi la normalidad. Y voy leyendo en la prensa las especulaciones sobre que se habrá hecho la duquesita que ahora aparece con una imagen más fresca y juvenil, pues está claro, la respuesta está en el botox inyectado por toda la carita.

Esta técnica estética de antienvejecimiento más utilizada en el mundo tiene en estas famosas verdaderas fanáticas, pero no están solas, ya se sabe que Nicole Kidman es otra australiana que se pasa con las agujas.
El caso es que ellas parecen felices y si tú quieres saber todo lo que el botox puede hacer por tí,el doctor Ricardo Rúiz publica el día 12 próximo El libro del botox (La Esfera de los Libros) y ahí te explica como la pócima mágica te devuelve la juventud. Solo un consejo ¡no te pases!