Para las que no tengaís ni ganas ni tiempo de leeros lo que piensa de su célebre hermana Christopher Ciccone, os contaré algunos de los secretos -según pienso se ha quedado muy corto- que relata en su libro-cotilleo "Vivir con mi hermana Madonna" de editorial Cúpula que me he leído en este fin de semana. Paso por alto mucho de lo que va contando al principio porque no consigo sacarle jugo y lo primero en lo que me fijo, debe ser un defecto profesional, es en que antes de que saliera al mercado el ya mítico colorete Orgasm de Nars, el hermano y asistente personal de Madonna tenía que desplazarse en Nueva York, hasta una perfumería de latinoamericanos situada en la Sexta Avenida con la Quinta de Manhattan para hacerse con un colorete rosa portorriqueño de la marca Majal, él único que la diva dejaba reposar en sus mejillas.


Y que Madonna, incluso entre bastidores durante las pausas de los conciertos, aprovecha para rociarse con Gardenia Passion de Annick Goutal. Su perfume preferido, y tanta es la predilección de la estrella por las gardenias que para perfumar sus mansiones utiliza velas de la misma flores de la firma Dyptique.¿Y cómo son las amantes de este tipo de flor? pues según consulto en lo que se llama algo así como: el lenguaje de las flores, las que se inclinan por este tipo son amantes de la alegría. Y, la verdad, me pega todo con una persona tan vital y energértica como Madonna. ¡Ah! otra cosita que dice es que, cuando su hermana andaba detrás de Warren Beatty, le vió con los labios hinchados y cuando le preguntó que le había sucedido ella, tranquilamente, le dijo que los tenía inflamados por cuestiones de alergía. Al parecer el colágeno había entrado en su vida..¡y desde entonces no la ha abandonado!...y no solo el colágeno.

