Ya lo había leído y escuchado en otros medios de comunicación, pero este sábado me recreé leyendo en el periódico El Mundo un artículo muy detallado sobre las inquietudes de la Princesa de Asturias respecto a su físico y allí confirmaban que confía su piel y sus problemas o defectos a Carmen Navarro. Así que ¿era verdad? porque el caso es que si tienes la oportunidad de comentarlo con Carmen Navarro, ella nunca aclara quien va o quien viene de sus institutos, sin embargo por lo que leí, está claro que es así. Desde luego no sería la primera famosa que sale camuflada por el portal y los paparazzi que están esperando que aparezca por la puerta del establecimiento se quedan sin sus imágenes. Navarro y su equipo saben lo que es discrección, aunque no pueden hacer que los cuerpos desaparezcan ¡todavía! Entonces me puse a pensar, y mira tú por donde, no hace ni un mes que me encontré en la recepción de uno de sus centros madrileños, para mayor información, el de Sagasta, con una de las ex del Príncipe Felipe, ni más ni menos que con quien salió en su adolescencia, Isabel Sartorius


Así que después de todo, ambas acuden por los mismos motivos a un mismo lugar. Ignoro si para someterse a idénticos tratamientos. No lo creo porque, a mi parecer, a la primera le hacen falta algunos kilitos mientras que a Isabel, quizás justo lo contrario; cuestión que queda también reflejada en sus rostros; aunque las arrugas no respetan a nadie y en eso pueden coincidir. En cuanto a las diferencias está la edad, La Princesa de Asturias cumplirá el próximo día 15 de septiembre de 1972, 37 años e Isabel ya cumplió el pasado 30 de Enero los 44. Se llevan 7 años de diferencia y eso también cuenta. Que las dos mantienen muy buenas relaciones es algo que nos consta porque cuando Sartorius lanzó al mercado hace apenas dos años su colección de bolsos, Letizia no dudó en aparecer en público con un par de modelos firmados por la ex de su marido. No hay nada como ser civilizados y dar ejemplo. La verdad, lo que me gustaría saber es si, entre ellas, se intercambian consejos de belleza. Por lo que contaba el artículo de El Mundo, nuestra Princesa es ya toda una experta: inyecciones de doctor Chams y bisturí del doctor De la Fuente, eso que se sepa. En fin, aparecer en público radiante es lo que tiene, que hay que ponerse en manos de los mejores. Vosotras podeís decidir si a ellas les ha merecido la pena.