Como el británico té, la inglesa que compite por el número uno como icono de la modernidad con la superfamosa Kate Moss, apareció para los medios en el madrileño Corte Inglés de Castellana el pasado viernes. Una media hora antes, una pista obvia en forma de nube de fotógrafos y televisiones indicaban que en el stand con photocall del perfume Boss Orange estaba la movida.
Puntual, comprobé que Sienna Miller sabe interactuar con sus numerosos fans y simples contempladores. Para los primeros firmó frascos del perfume y para todos posó, con poquita gracia y sin saber que hacer con él, la verdad, con un mantón de Manila que alguien le llevó.
Sea o no casualidad, por las mismas fechas también había otra estrella, esta vez del pop latino, presentando su perfume. Se trataba de Paulina Rubio y Gold.
El caso es que a mí me intrigaba más Sienna que llegó vestida de manera casual y, una vez más, demostró ser digna competidora de la Moss, luciendo una de las prendas más complicadas, porque a mi entender, no le sienta bien a casi nadie: los pantalones baggy, pero que a ella le quedaban más que bien.
El cabello de Sienna
Aunque os tengo que confesar que yo mantuve la mirada fija en su pelo que relucía como una moneda de oro. Sin ninguna duda, en cabello Sienna le gana de largo a Kate. Su melena presentaba el estilo de mechas californianas o como se denomina ahora a esta tendencia de color, el surfstyle, y le van de maravilla.
La clave de este tipo de color se encuentra en enfatizar las puntas con tonos rubios muy claros, como para dar la sensación de que el sol ha hecho más mella en ellas que en el resto del pelo. Como tiene un cabello de buena calidad, incluso casi puedo os puedo asegurar que no necesita extensiones como Kate Moss que tiene el pelo fino y escaso, esta moda le daba un aspecto saludable que la favorecía mucho.
Ella que nació en Nueva York, pasó gran parte de su infancia en Reino Unido, donde tiene fijada su residencia habitual, desde pequeñita, mostró un gran interés por el teatro. Su debut profesional llegó de la mano de Matthew Vaugh con el film Laker Cake en el que trabajo en el 2004 y que le cambió por completo la vida. Sin embargo, las mejores críticas llegaron con la película Alfie, que rodó con Jude Law, Susan Sarandon, Marisa Tomei y Jane Krakowski y en donde, como todas sabeís se lió con Jude con el que luego tuvo más que palabras a causa de una niñera. Luego a la Miller le llegó una protagonista absoluta cuando encarnó a Eddie, la musa de Andy Warhol en The Factory Girl pero no hubo ni alfombra roja ni nada parecido porque el filme solo ha visto la luz en formato DVD por culpa de las críticas y, hace poco, hizo un papel en The Edge of Love con Keira knightley, Matthew Rhys -su amigo/novio-y Cillian Murphy. Y en esta ha funcionado mejor porque consiguió una nominación como Mejor Actriz de Reparto en los Premios de Cine Independiente Británico.
¡Ah! y también la veréis en el anuncio de televisión de la fragancia en cuestión que, como su nombre indica huele a cítricos y predomina la naranja, y que comenzará a emitirse aquí a partir del 1 de julio.