
Una de las parejas más famosas de Hollywood nos tiene reservada una sorpresa aromática para el próximo otoño. ¿Con quién? Con la firma Helena Rubinstein de la que Demi Moore es imagen desde hace tiempo para sus líneas de maquillaje y tratamiento. De momento ese será el fruto de su pasión desatada y lo podremos ver en imágenes de alto contenido erótico. La historia de la seducción clásica unida desde siempre al mundo de las fragancias se convierte ahora en famosa pasión perfumada.

Los famosos interpretan un erotismo perfumado en pareja o en solitario. Hasta ahora lo normal era de uno en uno, pero puede que a partir de ahora la cosa vaya de parejas y más adelante quizá allá tríos...Bueno, Las Tres Mellizas ya tienen una fragancia, pero es dedicada al público infantil exclusivamente.
El mundo de los famosos es infinito y el de los perfumes también, desde el rapero neoyorkino Sean John que también tiene un perfume con Aramis desde hace tres años que se llama Unforgivable. Hasta el del reggaetonero puertorriqueño Daddy Yankee que también tiene su público y su propio perfume y línea de moda y complementos con zapatos o zapatillas.

Un público y un perfume más minoritario que otros cantantes y actores con más tirón internacional como Sarah Jessica Parker, Celine Dion, Jennifer López, David Beckham o Halle Berry; todos ellos y alguno más que no he mencionado son propiedad de la multinacional cosmética americana Coty Beauty.
Antonio Banderas, Carlos Moya, Rafa Nadal, Rosario Flores o Carmen Sevilla son algunas de las celebrities españolas que también tienen perfume en el mercado.
El olfato de nuestros famosos nacionales es obra de la multinacional española Puig, que también ha lanzado perfumes de diseñadores nacionales como Francis Montesinos.
Si tienes un nombre de éxito puedes tener un perfume de éxito han pensado las cabezas del marketing para vender más colonias, tal vez por aquello de que más vale bueno conocido que malo por conocer o no era así...
En definitiva, los perfumes se pegan a la piel celebritie, que se lleva más que la de leopardo. Se trata de seguir a un icono o identificarse con él hasta el extremo de convertirse en fan total o beauty victim. Los perfumes de grandes personalidades o iconos son un objeto de culto que puede inducir a imitar el estilo de vida de mujeres y hombres líderes mediáticos. No es extraño que todos queramos ser famosos y especiales como son los protagonistas de nuestros perfumes.
Los narices que crean los caldos aromáticos que van dentro de esos maravillosos frascos de perfume con nombre propio tienen que traducir vía olfativa el mundo personal que rodea al mito. ¿Eres de perfumes mitómanos o jamás usarías una fragancia con el nombre de otro por muy fan que fueras de él/ella? ¿Usarías el perfume de Britney Spears sólo porque te gusta como huele aunque odies a esa cantante?