El sol está especialmente agresivo y ya sabes que hay que proteger la piel y el cabello, pero yo quiero que fijes tu mirada en tus ojos, más acostumbrados a luz del ordenador de la televisión o de los fluorescentes.
En pleno verano elige unas gafas de sol con cristales de alta protección. Vale que la montura sea mona, pero lo más importante es proteger tus ojos con unas lentes polarizadas anti-rayos ultravioleta. Los ultravioleta no se ven pero se sienten y dañarán tu córnea si te tumbas al sol cerrando simplemente tus finos párpados como toda cortina de protección ocular.
Y todo esto os lo cuento porque a pie de playa y con el sol de pleno, la menda lerenda, o sea yo misma, me pongo a chorrear lágrimas de forma espontánea porque una no está acostumbrada a esta luz cegadora que ilumina estos días la maravillosa isla de Tenerife, lugar donde me hallo en estos momentos estivales de brisa marina y sol cegador, pero no abrasador que es lo bueno. ¡¡ 25º C !! Y digo yo, por qué hacerme la fuerte con los rayos solares, si llevo todo el año con gafas de sol. Justo ahora es cuando cobran todo su sentido. Así que, todas a ajustarse bien las gafas de sol, en lugar de llevar los ojos guiñados todo el día como si necesitara un poco de All Bran en vena, que tampoco es el caso.

La montura de las gafas también protege la zona del contorno del ojo, pero a pesar de ello, debes ponerte crema con factor de protección SPF 50 o 30. Yo concretamente aunque vuelva al foro con el ceño tan fruncido como un acordeón no pienso ponerme Bótox, lo siento. Soy partidaria de lucir arrugas a la luz del sol o de la luna. Los pliegues de expresión son huellas de nuestra vida, han proclamado algunas actrices como Kate Winslet, Penélope Cruz, Emma Thompson o Jennifer Aniston. En el otro bando están Angelina Jolie y Nicole Kidmman, seguidas de un amplio reparto de actrices de Hollywood y el resto del mundo.
De momento, me apunto a unas gafas de sol con una buena montura en plan starlet de incógnito por la vida...