¡Manda huevos! Como diría el ex-ministro
Federico Trillo.
Lindsay Lohan vuelve a ser la
imagen de la casa de moda italiana
Fornarina para la nueva colección otoño / invierno 2009, como ya lo fuera para la de primavera.

Y es que a mi estas cosas me sacan del quicio de la puerta. Tantas niñas soñando con ser modelo y preparándose duramente para ello, para que luego llegue una niña rica y mona, y a golpe de escándalo consiga ser la imagen de la firma que se le antoje.
No hay nada como tener dinero para triunfar en la vida. Sin tener ni oficio, ni beneficio, o como dicen en mi tierra, sin saber hacer la O con un canuto, ahí las tienes, convertidas en modelos, actrices…
Como su amiguísima Paris Hilton, quién se lanzó a una carrera corta pero intensa en la gran pantalla. La Casa de Cera, peliculón donde los haya, sobre todo por la actuación de la heredera del imperio Hilton.
Sin embargo hemos de reconocer que las fotografías tomadas para la campaña son increíbles, aunque Lohan este irreconocible incluso para ella misma, y es que el maquillaje hace milagros.
Sexy, salvaje, como si de una diva de la música se tratase, luce palmito de rokera con lo que es la prenda estrella de esta colección, el vaquero.
Una prenda muy recurrida y siempre de moda, que lo mismo nos vale para un roto que para un descosido, elegante a la vez que cómoda.
Imágenes: Europa Press