
Una vez más acechan los rumores acerca de los supuestos retoques o no retoques del personal que taconea por las alfombras rojas de Hollywood. Primero fue la crisis del Bótox y ahora la siguiente película la protagoniza la guapérrima Demi Moore, que ha sido acusado de cultivar su belleza en el quirófano. La bella que está a punto de estrenar perfume en pareja con su chico bajo la firma Helena Rubinstein se apresuró a hacer un desmentido.
El bulo que acompaña a la actriz, lo lanzó una amiga o mejor dicho conocida, que dijo que Demi era asidua de los quirófanos de estética por los que había pasado para retocar su cara y su cuerpo en varias ocasiones.
Tampoco me parece tan grave...Para mí, lo peor siempre es la traición de su amiga, y es que hoy en día no se puede fiar uno de nadie, hay que tener mucho cuidado con lo que se cuenta y donde se cuenta porque el riesgo de la malinterpretación, consciente o inconsciente, existe. Vaya desde aquí un saludo especial para todos los bocazas de España y parte del extranjero. Por favor, controlad esas lenguas viperinas. Aunque parece que al personal le va la marcha y mucho, sino no sé porque tienen tanto éxito programas como Vaya Par, Sálvame, DEC, etc.
El caso es que Moore en una entrevista que ha concedido a la edición francesa de la revista Marie Claire ha desmentido haber pasado por el quirófano para mejorar su cara y su cuerpo.
Pero la duda sigue ahí porque eso es lo que sucede siempre que hay un rumor con acusación o malentendidos de por medio. El acusado tiene que demostrar su inocencia.
Y cómo las celebrities, actrices y famosas viven de su imagen no es de extrañar que recurran a un bisturí experto para asegurarse ese primer plano por el que tanto les pagan en las películas y en las campañas de publicidad. Toda una inversión para su negocio.
Cierto que llevar una vida relajada y sin estrés ayuda tanto a nuestra belleza interior como exterior, pero con los excesos (drogas, fiestas, alcohol) a los que someten al cuerpo esta ’élite’ de la sociedad dudo mucho que su fachada no se resquebraje y siga luciendo tan sublime…
¡A la rica liposucción! ¡Cuarto y mitad de pechos!, y es que la cirugía se ha convertido en un mercado como el de la fruta o la carne, sin que algunos lleguen a asumir del todo que no se trata de un juego de niños. No es como elegir entre peras o naranjas, los riesgos que puede acarrear y los peligros que conlleva son un hecho más que probado del que hemos de ser conscientes.
¿Te someterías a una cirugía estética por conservar tu empleo? ¿Y por imitar a las famosas?