Claro que se pueden dibujar a lápiz para darle el grosor y la forma adecuada, pero ni siquiera así puede conseguirse un acabado perfecto y mucho menos natural. Y es una lata tener que hacerlo casi a diario porque son muchas las mujeres –y también algunos varones- que están a disgusto con sus cejas finas, cortas y despobladas. No hay más que fijarse en las estupendas cejas de Inés Sastre, entre otras famosas, para darse cuenta de todo el bien que las cejas pueden hacer para enmarcar una mirada bonita. En algunos casos es desde el nacimiento pero es una realidad, que una vez más, sea el paso del tiempo el culpable de que unas cejas más que aceptables aparezcan al cabo de los años, empobrecidas. También el haberse pasado durante largos periodos de tiempo con las pinzas y las que sean adictas a la micropigmentación pueden comprobar horrorizadas sus calvas. ¿Qué hacer? Apuntarse a un transplante, una técnica que ha avanzado considerablemente, es la única solución para quitarse de una vez por todas, el problema de encima. Para un transplante de cejas, es muy importante tomar en cuenta la configuración estética de la cara, mediciones exactas, dirección del cabello, y muchas otras características que resultan en unas cejas naturales.

Un transplante de cejas puede regresar la belleza y simetría al rostro haciendo resaltar los ojos y las pestañas. Como componente importante en la expresión facial porque transmiten e estado de ánimo como estar enojada, sorprendida, alegre, etc. son vitales.
El protocolo es bien sencillo, según afirma el doctor Alberto Gorrochategui, de la clínica Ercilla de Bilbao www.clinicadermatologicaercilla.com comienza al extraerse una tira muy pequeña de cabello, tomada de la parte lateral o posterior de la cabeza para ser procesada con microscopios estereoscópicos para seleccionar con seguridad el pelo a transplantar. El nuevo implante se hace de forma minuciosa y artesanal, pelo a pelo, siguiendo cuidadosamente un patrón natural ya sea femenino o masculino. Los días siguientes a la intervención hay que tomar antibiótico, analgésicos y antiinflamatorios. Se forman unas costritas que caen a los 7 días. Los cabellos comienzan a crecer a partir de los 2-3 meses.
Al igual que el cabello existente, las nuevas cejas crecerán permanentemente, y en una dirección natural. Por ello, a veces es necesario cortarlos cada 3 semanas a la medida deseada.Por regla general la duración de esta intervención oscila entre las 4 a 5 horas y tiene un coste aproximado de 2000 euros. Olvídate del lápiz corrector de cejas y pídete unas propias, a tu gusto, para toda la vida.