Es un poco como la propia Ana Rosa, serena, femenina, sensual y moderna. Así pudimos verla en una comida de presentación que tuvimos el lunes pasado en el restaurante Eneko Acha del Hotel Villa Magna, donde ella estuvo a la altura y muy simpática con los medios. Es cercana, buena comunicadora y tiene ese algo que le hace estar por encima, pero al mismo tiempo a tu altura. Gran relaciones públicas y gran persona se vuelve más grande en persona que en televisión. Y más grande con este perfume, su revista y un sinfín de proyectos empresariales donde se haya inmersa esta mujer, madre y emprendedora por naturaleza.
A título olfativo es un perfume catalogado como floral-floral, una fragancia que huele a flores de naranjo y tiene un suave toque afrutado de cítricos que se une a un ramo de flores blancas como el jazmín y la gardenia que le dan ese acento andaluz tan próximo al mundo de Ana Rosa.
El proceso creativo del perfume ha durado bastantes meses en los que la famosa presentadora tuvo que someterese a numerosos test psicotécnicos, donde los perfumistas le preguntaban por sus colores y aromas preferidos. Ana Rosa tuvo que someterse a numerosas sesiones olfativas. Su elección fue clara, suave pero con un halo de sensualidad que marca su estilo independiente de mujer trabajadora y madre. “Odio los perfumes intensos, pero me gusta como mujer dejar un rastro”. Y no sólo aromático, porque el perfume Estilo Ana Rosa, dejará huella en Nicaragua en el Centro Integral Ana Rosa que se construyó gracias a los calendarios que se hicieron con todo el equipo de su programa. Ahora, la mayor parte de las ganancias de este perfume irán destinados a Infancia sin fronteras para continuar ayudando a los niños y darles educación.
Huele mucho mejor de lo que esperaba y además haces una colaboración solidaria con una buena causa. Una feliz asociación de ideas que partió de un buen amigo Pepe Barroso, que ya había vivido el proceso de creación de sus fragancias de Don Algodón con la firma Puig.