El cambio es dramático. La extopmodel, canta autora del hit "Quelqu'un M'a Dit" y, sobre todo, Primera Dama de Francia fue noticia cuando acudió a una cena en el Palacio del Elíseo sin llevar sujetador. El diseño en azul de Roland Mouren marcaba su pecho y lo dejaba patente. Pero, para mí, todo esto pasó desapercibido ¿Quien podía fijarse en ese detalle ante el aspecto de su rostro? La cara hinchada, apenas podía abrir los ojos, la piel arrugada como una pasa, un tono de piel apagado. Lo que se dice "hecha un cuadro" Al día siguiente, con la luz natural, la cosa era aún peor porque las capas de maquillaje que llevaba encima, empeoraba, si cabe, aún más su aspecto.

He ido leyendo y oyendo que la culpa es del botox, pero no, no lo creo. No es que no lleve, que por supuesto que sí, pero la culpa de su aspecto actual debe tener más responsables, además de ella misma. Carla Bruni (42 años) ya había experimentado con el bisturí, incluso de jovencita, así lo reflejó en el best seller que escribió, desde la amargura, todo hay que decirlo, Justine Lévy, "Rien de grave" (Nada grave), en el que se detalla cómo la pérfida "Paula" (alias Carla) le birló a su marido. En esas páginas también detallaba como "Paula" que ya era guapa, quería conseguir la perfección y acudía asudiamente tanto a tratamientos médico estéticos -botox, infiltraciones, etc- como a la cirugía para modificar los pómulos, la nariz y el labio superior.


Aprovecho que tengo al otro lado del hilo al doctor Juan Miguel Pérez Díaz (www.clinicaperezdiaz.com)que me contesta desde su consulta de Alicante y le interrogo despues de que observe las imágenes. Según su criterio, además de que puede ser adicta al botox ya que "Parece evidente por sus rasgos forzados. Pero el estado de su piel, algo descamada, denota que ha sido sometida a algún tipo de dermoabrasión, láser, peeling, etc y aún no se ha repuesto. Supongo que, en el transcurso de un par de semanas, va a mejorar. Ya lo veremos". Al parecer la Bruni se ha podido hacer varios tratamientos faciales en poco espacio de tiempo y la piel lo acusa. Estoy deseando que pasen las semanas a ver si la cara recupera su, hasta no hace mucho tiempo, buen aspecto, pero lo que no tengo claro es que, si no abandona las extra dosis de botox, los ojos puedan volver a su sitio y dejar de estar tan juntitos ¡dan un poco de grima! Parece mentira que una mujer tan preparada y culta, caiga en la trampa del abuso de las técnicas médico-estéticas. Queridas lectoras, cuidado con perder el sentido común, y un toque a los profesionales, por favor, aconsejen a sus pacientes y no permitan que su trabajo quede en entredicho. Cuando encuentre que Carla Bruni se ha restablecido os lo contaré.