
En el último libro de mi amiga y periodista Cristina Tárrega no sólo ha colaborado Lola Delgado. Esta vez algunas de las soluciones que se cuentan en ¡Una solución quiero! están escritas por el puño y la letra de algunas periodistas de belleza, entre las que me encuentro yo misma y otras compañeras. El título del capítulo es ¿qué vuelve locos a los periodistas expertos en belleza? Abre el capítulo Sibila Freijo, redactora jefe de Elle hablando de los tratamientos de queratina para conseguir tener un pelo ideal, donde también alerta que hay que tener cuidado con la composición y evitar que contengan formol ya que es cancerígeno. Sibila recomienda acudir a un buen salón, una decisión muy sabia pero no se moja recomendando a nadie. A continuación Silvia Capafons, frree-lance a la que podéis leer en Mia Belleza y ¡Qué me dices! es fan de los sueros con vitamina C y se moja con la marca REN, una de las mejores de cosmética natural. Después llego yo dando consejos tan prácticos como generales: hacer ejercicio, relajarse, darse un masaje de vez en cuando y no renunciar a un buen tónico; y sólo me mojo con el agua termal de Avène de venta en farmacias.

Germán Jiménez colaborador de GQ, Elle y profesor del Master de Marie Claire, habla muy acertadamente de limpiar, hidratar y tratar la piel para estar guapa en tres pasos fundamentales. A continuación Teresa de la Cierva de ABC, redactora de El Semanal se moja y mucho dando parte de su agenda secreta, desde el entrenador personal Marcos Flórez al dermatólogo Fernado Ordás o su peluquero Angel. Otro de los Angeles de la belleza, Stefanie Milla, encargada de la belleza de la revista Hola pone los puntos sobre las íes respecto a la importancia de la cosmética y el tipo de piel, además también se moja dando nombres comerciales de sus secretos confesables de tocador. Y por último, pero no menos importante la periodista María Fernández- Miranda de Yo Dona apunta directo a una de las grandes verdades de la belleza, la protección solar como uno de los mejores cosméticos que existen. Por eso, en verano siempre se aplica un SPF 50 en la cara y un 30 en el cuerpo y para el invierno siempre lleva al menos un índice 15.
El libro cuenta más cosas, pero quería dedicar al menos un capítulo a las periodistas de belleza porque como me dijo Cristina sabéis más que las celebrities y os quiero dar voz en éste capítulo ya que en el primer libro sólo iba la opinión de las famosas.
Gracias por todas mis compañeras y también por mí.