Son unos días de locura. Una extraña combinación de ajetreo y cansancio domina el panorama. Para colmo no te ha dado tiempo de pasar por la peluquería o ni siquiera cuentas con poder pasar por casa a lavarte el pelo y pasarte la planchita para ir mona a “ese compromiso”. O lo mismo dispones del tiempo suficiente para hacerlo pero con solo pensar en dedicarle al menos una hora al cabello te entran ganas de llorar. Pues solo te queda un remedio: hacerte con un peinado estilo “pouf”.

Se trata de un estilo de peinado que ya tiene años encima, como muestra una imagen de la Brigitte Bardot de los sesenta, pero que sobrevive a todas las tendencias porque, en sus numerosas versiones, resulta tan sencillo como favorecedor. Con dos ventajas más que añadir a sus incuestionables virtudes, que no necesita tener el pelo limpio ¡todo lo contrario! Cuanto más sucio esté, mejor, a que te está gustando lo que lees, pues aún hay más, incluso puede disimular las raíces sin ya cuentan con algunos cabellos blancos.


Para el más sencillito solo necesitas un peine y un pasador. Si quieres algo un poquito más elaborado pues un poco de laca y quizás la ayuda de un pasador arqueado o “bumpet” ayuda inestimable para darle volumen en la coronilla al peinado. La forma de recrear este peinado:
1) Tomar una porción de pelo de la coronilla y creparla mediante cardado
2) Rociarla de laca
3) Peinarla hacia atrás, si pones “bumper” por encima de él.
4) Si quieres puedes añadir porciones de pelo de los latewrales para sujetarlo también detrás de la cabeza
5) Volver a fijar todo con la laca

Puedes llevar la melena suelta, o bien hacerte un recogido posterior tipo moño italiano y aplicarte luego una flor o algún detalle como adorno, o hacerte una coleta.
Como ejemplos inspiradores aquí tienes imágenes de algunas de las modelos de Vera Wang que llevan diferentes estilos de "pouf". Ni más ni menos que la mejor solución para mejorar tu aspecto sin sacrificios.