¡Aviso! Este post es solo para singles. Ya sabes que se
acerca el Día de los Enamorados y muchas mujeres tienen el plan de cena
romántica, escapada a un hotel , etc. Pero yo he preparado un plan low cost,
solo para que lo disfrutes tú en el día
de San Valentín ¡y sin salir de casa! bueno, incluso sin salir del cuarto de
baño.
¿Qué mejor que prepararse un baño relajante? pero de esos
largos e intensos que te deje la mente en blanco y completamente descansada.
Piensa en el día después, todas las que llegan con mala cara, víctimas de la resaca
y, muchas más de muy mal humor porque quizás no se cumplieran todas esas
expectativas románticas; pero tú, querida amiga, estarás resplandeciente
y feliz contigo misma.

Quizás tengas que ir a adquirir algunas de las sales o
aceites que describo, pero son realmente económicos y muy fáciles de conseguir
en cualquier herborlario o parafarmacia.
Lo de las tisanas, velas y música, a tu gusto, que a
veces no es tan necesario como el prepararse el baño con las condiciones
adecuadas para dejarte buen cuerpo, mejor piel y el espíritu elevado.
Baño: temperatura ideal entre 30/32
grados. El agua caliente y el vapor hacen que los poros de tu piel se abran y
estén dispuestos para recibir los beneficios de las propiedades de estos aceites
y sales.
Los aceites adecuados
para preparar un baño relajante son:
·
Pino: relajante y suavizante.
·
Menta: estimulante, refrescante y
analgésico.
·
Eucalipto: estimulante y balsámico.
·
Romero: relajante, desinfectante y
curativo.
·
Lavanda: relajante
y tonificante

Con sales de baño también se realiza una buena terapia
acuática. Pueden ser sales de Epson o de sal de Hilimalaya o de lo que más te
guste, de verdad, todas funcionan bien. Lo importante es que sigas las
indicaciones de cómo administrar el agua:
1.- Llena la bañera en más de su mitad con agua muy
caliente y disuelve en ella 2 o 3 cucharadas soperas de tus sales de baño.
2.- Ve añadiendo agua fría hasta llegar a una temperatura
de entre 36º – 39º.
3.- Toma el baño unos 15 minutos y luego te das una ducha templadita durante unos 3
minutos.
Verás la sensación de descanso y relax
No descartes el simple baño de espuma: se pone una
tapa llena de, gel, champú o una simple pastilla de jabón bajo el chorro de la
bañera, cuando el agua lo golpea surge un montón de acariciante espuma.
Preparado el baño, en los primeros cinco
minutos no debes hacer nada, sólo dejar la mente en blanco y relajarte.
Una vez pasado este
tiempo, te das un masaje por todo el cuerpo con un guante de crin, siempre en dirección al corazón. Una vez finalizado el baño, tomas el mango de la ducha y con agua templadita y de forma ascendente, empezando por los pies. Esta ducha final será como un masaje estimulante que te deja como una rosa.
Cuando te metes en la cama, te sorprenderás del buen rato que has pasado y, lo mejor ocurre al día siguiente, cuando te miras la cara en el espejo por la mañana. Ya has pasado el Día de los Enamorados tan ricamente.