
No vivimos tiempos muy generosos con la creación de ideas así que cualquiera que sea buena tiene muchas posibilidades de triunfar. Disculpar si me he puesto ridiculamente filosófico. Digo esto a cuenta de lo que me da que está pasando con el
juego del Barcelona. Gran juego por otra parte. Tan absortos estamos con lo bien que este
Barça ha estado jugando toda la temporada que corre por ahí cierta corriente según la cual no se puede jugar al fútbol de otra forma. O, aún peor, los fervorosos talibanes del juego del Barcelona han decidido convertir en proscritos a todos los demás. Me surge esta idea después de ver lo que desde hace algún tiempo comentan desde el Barça cuando algún resultado no ha sido todo lo bueno que querían, y también tras echar un vistazo a la prensa de la ciudad condal después del partido de Champions.
El Chelsea no quiso jugar, sólo hacían faltas, no querían atacar, se limitaban a defender, y no pitaron un penalti...todo esto se puede leer en la prensa deportiva de Barcelona. Y tienen razón, no dicen una sola mentira. Fue tal y como lo cuentan. Lo que no reconocen es que al fútbol se puede jugar de otras formas y en todo caso en función de las armas que tiene cada cual. Queda claro que no me refiero a lo de hacer faltas, para eso está el árbitro, para pitarlas y castigarlas si lo merecen. Me refiero a que entrenadores como
Guus Hiddink saben de que va esto. Ellos no pueden hacer la misma propuesta que el Barça cuando, por poner un ejemplo,
tiene a Essien en lugar de a Iniesta. Todo el mundo tiene derecho a jugar al fútbol como entienda que mejor se adapte a sus intereses. Luego nosotros, los espectadores, decidiremos que equipo nos gusta ver y a cual no. Pero todas son legítimas. Me rebelo contra esta corriente de pensamiento único, instalada en cierto sector blaugrana, en su entorno y en determinados comentaristas, según la cual o se juega como el Barça o no se merece vivir. Pensamiento sectario y clasista que no comparto. No me da la gana. Me gusta mucho como juega el Barça, es una maravilla y tiene futbolistas extraordinarios. Y me gusta la propuesta de Guardiola. Pero no me gustan los aprovechados qué sólo se apuntan a esta idea y desprecian todas las demás. Yo no.
JUAN CARLOS RIVERO