
Recuerdo la escena como si fuera ayer. Prepárabamos como cierre de la temporada en Estudio Estadio una entrevista en directo con
Florentino Pérez, en su primera etapa de presidente del
Real Madrid. Aquel verano el Madrid contrataría a Camacho, había muchos asuntos pendientes, no había sido un buen año para el equipo y otro de los temas de actualidad era el futuro de
Etoo, entonces jugador del Mallorca. La opción de compra del Madrid terminaba aquel verano y el
Barça ya se había metido por medio.
El Madrid, o para ser exactos Florentino, no le quería. Entre las medidas que estudió el club blanco figuraba recuperarlo para cederlo al
Atlético de Madrid, en el primer equipo no le veían hueco. Como antesala de la entrevista el equipo del programa solicitó un encuentro previo con Florentino. Y muy amablemente nos recibió en su imponente despacho de ACS, en la sede central de la empresa en Madrid. Hablamos de muchas cosas y una de ellas fue de Etoo.
No entendíamos como el Madrid no quería recuperarlo siendo un gran jugador. No puedo reproducir todas las palabras de
Florentino porque aquello no era una entrevista, pero ya entonces tenía clarísimo que no debía volver al
Madrid. No le gustaba su carácter, consideraba que era una persona en estado salvaje, por decirlo de alguna forma, que cuando llegó a la Ciudad Deportiva blanca le tuvieron que enseñar todo.
Creo que os podéis hacer una idea de lo que nos dijo. Puede que
Florentino no midiera bien las consecuencias de su pase al Barça, pero hay que reconocer que tenía una radiografía perfecta del jugador. Aún así, abandomanos el despacho de
ACS pensando que estaba equivocado.
El tiempo le ha dado la razón. Las cosas como son. Y lo cierto es que a
Etoo no le quisieron en el Madrid, le han echado del Barça y ha tenido problemas allá por donde ha pasado.
Luis Aragonés le cogió de la pechera en el banquillo del Mallorca. Me parece un gran futbolista, uno de los mejores delanteros del Mundo, pero su carácter o su falta de formación le están pasando factura. Un tipo indomable, con todo lo bueno y malo que tiene este concepto.
Cierto es que cuando el Barça, o
Guardiola, decidió el verano pasado que
Deco, Ronaldinho y Etoo debían salir del club estaban metiendo al camerunés en un grupo que no le correspondía. El no es ni se comportó como los otros. Pero Guardiola vió en el trío el mismo componente nocivo que hacía imposible su continuidad en el Barcelona. Ahora tiene otra oportunidad en el
Inter de Milán. Espero que Etoo encuentre en la capital lombarda el cariño que por culpa propia o ajena tanto le ha esquivado en otros sitios.
JUAN CARLOS RIVERO