Es lo que tiene ser campeón de Europa y contar con una de las mejores ligas del mundo, al menos por la calidad de alguno de sus equipos y el nombre de sus jugadores. Por otra serie de cosas dejamos mucho que desear aunque estos son otros asuntos que no vienen al caso. Pero allá donde va la selección despierta una enorme expectación. Yo estuve aquí hace 14 años, la primera vez que vino a jugar España. Clemente era el seleccionador, aquel día Zubizarreta se convirtió en el primer jugador español en alcanzar los cien partidos como internacional. Y, desde luego, no recuerdo un recibimiento como éste.
Cierto que los tiempos cambian, pero lo que es inconstetable es que este equipo tiene mucho tirón. Veréis en las fotos la cantidad de chavales que había agolpados en la valla perimetral del estadio. Algunos lograron colarse y fueron más rápidos que los policías que corrían tras ellos. Luego les dejaron entrar en el estadio y fueron coreando los nombres de todos los jugadores españoles. Con atención especial para Xavi, Sergio Ramos, Torres y, especialmente, Casillas.
Os lo digo en serio, empezaron a gritar Casillas, Casillas cuando el portero abandonó el último el entrenamiento. Qué espectáculo. Os envío también la foto de los dos españoles que están jugando aquí en un equipo de la liga armenia, y que estos días habreís visto en los telediarios. Pertenecieron a la cantera del Real Madrid y acudieron al entrenamiento para ver a antiguos compañeros. Por supuesto, que piensan acudir al partido.