La estampa que podeis ver en las fotografías me recordó pasadas estancias en Moscú durante algunos partidos hace unos años, cuando gobernaba el Partido Comunista. A veces había más policías que espectadores, y era posible verlos formados en las explanadas que rodeaban los estadios durante horas y horas. Antes del partido Armenia-España (Armenia fue una de las repúblicas socialistas soviéticas hasta su independencia en 1991) volví a recordar la misma imagen. Reminiscencias del pasado. Son policías y militares, velando por la seguridad de un encuentro donde, a priori, no cabía presumir nada malo.
Lo mismo alguna vez os habéis preguntado cómo son las posiciones de comentarista en estos países. Bueno, pues ahí la tenéis. Os aseguro que no es de las peores. Es bastante mejor de lo que nos encontramos en otros lugares. Estábamos situados justo encima de las cabinas de radio, en el tejado, pero no era un estadio demasiado grande. En Reikiavik, Islandia, la posición de comentarista está situada en el tejado de la visera del estadio que es enorme, se accede por detrás, hacia delante mejor no ir.
Hay bastante lío con la selección por el asunto de los jugadores que se han marchado con diferentes molestias, salvo Cesc que se ha ido por un asunto familiar. Vemos a Hierro, director deportivo de la federación, dando explicaciones a los periodistas. Los días de ocio son muy malos. Faltan días para el partido con Bosnia. Los dos equipos están clasificados y la liga está a la vuelta de la esquina. Periodismo y fútbol que a veces mezclan de forma explosiva.