
Dijo Maradona, extraordinario futbolista y mediocre en todo lo demás, que España ganaría todos los partidos si las porterías estuvieran puestas en las bandas. "A lo ancho" comentó. Dijo Maradona, tras ser vapuleado por la misma selección que en semifinales perdió con España sin marcar uno sólo de los 4 goles que se llevó el Diez, que no tenía fuerzas para seguir en el cargo de entrenador. Que él se podía marchar pero que era muy importante para Argentina que su ¿idea? permaneciese. Una idea según la cual ese era el fútbol que gustaba en su país, el que había practicado su selección, y que consistía en jugar al ataque, ir a por el partido. Que ese era el camino. No está claro que eso sea precisamente lo que Argentina ha hecho en esta mundial a las órdenes de Maradona. Lo que si podríamos explicarle al todavía seleccionador argentino es que si quiere ver a una selección ir a por los partidos, ganarlos con una apuesta hermosa e irrenunciable, conquistar la pelota y jugar con ella, que no se pierda uno sólo de los partidos de esta selección española de fútbol, finalista de la Copa del Mundo.
En este Mundial, y lo vimos en la primera semifinal casi todos los equipos han jugado a lo mismo. Más pendientes del error rival. Prudentes hasta el aburrimiento. Con poco juego en el centro del campo y escaso interés por la pelota. Selecciones que se han arropado atrás y han buscado salidas rápidas a la contra. El resultado ha sido partidos mas bien malos en la inmensa mayoría de los 63 que ya se han disputado en el campeonato. Si un equipo se sale de esa norma y demuestra ser distinto a todos ese es España. En la semifinal frente a Alemania muchos debates quedaron apagados. Para empezar queda claro, aunque se volverá a dudar -ya sabemos eso de que cuando un tonto sigue la linde, la linde se acaba y el tonto...-que Del Bosque respeta el estilo de esta selección. Que jamás se le ha pasado por la cabeza hacer jugar a estos futbolistas de un modo contra natura. Que ha mostrado un criterio exquisito para respetar sus condiciones, tratando de incluir variantes que sólo han contribuido a mejorar el grupo. Lo ha hecho con paciencia, sin estridencias, pero lo ha hecho. Y esta España es aún mejor que la de la Eurocopa. Con algunos jugadores nuevos que están respondiendo sin excepción. Del bosque ha acertado en todas las decisiones que ha tomado a lo largo del torneo. En todos los cambios realizados durante los partidos se atisbó una solución a un problema, y la entrada de Pedro en el once titular de la semifinal fue un acierto cuando nadie contaba con el jugador canario. Hasta hace no mucho las alineaciones de España se publicaban con antelación, partido tras partido. Se fue Luis y ahora cuesta más descubrir el once titular. Del Bosque tiene amigos pero trata a todos por igual. Y no es fácil.

Cuando terminó el último partido de preparación previo al Mundial, en Murcia con la goleada 6-0 a Polonia, le dije a mis compañeros de TVE que la cadena que iba a transmitir los partidos del Mundial se llevaba una joya e iba a tener mucha suerte. No me equivoqué, aunque éramos mayoría los que dábamos una gran oportunidad a España. Me alegro por muchas cosas. Por el entrenador, los jugadores, y el fútbol español. Tantos años pensando que éramos grandes y sólo nos llevábamos decepciones. Ahora somos grandes, ahora tenemos una selección que se corresponde con la fuerza de nuestro fútbol. Pase lo que pase el domingo, donde lo normal es que veamos a Casillas levantar la Copa. Lo que nunca jamás ha visto un español.
JUAN CARLOS RIVERO.