
Estas cosas tiene el fútbol. Tiene guasa que la foto con Iniesta, nuestro gran ídolo en el Mundial, se haya hecho en Argentina, Buenos Aires y más concretamente en el estadio de Boca Juniors. Y después del partidazo que se marcó en Vaduz. Iniesta es grande como si tal cosa, no le perturba mucho la tensión del posible ganador del Balón de Oro, pero se nota que le haría una ilusión tremenda. De hecho, se nota que aunque no lo diga le molesta que su nombre no suene con mayor fuerza para el gran premio simplemente porque no tiene las cualidades de marketing de otros, aunque ahora tiene página propia en internet y hace tiempo que se dio cuenta de la necesidad de estar en demasiados sitios si quiere de verdad ser reconocido como se merece. La revista francesa France Football le ha hecho un reportaje de varias páginas. Es la revista que junto con la Fifa otorga el balón de oro. Ojala sea una buena señal.
España realizó su primera sesión de entrenamiento en el la Bombonera de Buenos Aires. El ambiente que hay alrededor es tremendo. Todo gira en torno a la figura de Maradona. Hay tiendas de Boca donde se venden camisetas y un museo que es el lugar de peregrinaje para aficionados y turistas. El estadio está enclavado en uno de los barrios más pintorescos de la ciudad, el que incluye la famosa calle caminito. No extraña la pasión que se ve en los partidos de Boca dentro del campo teniendo en cuenta lo que hay fuera cuando no se juega partido alguno. Claro que la atracción que la selección española levanta allá por donde va es propio de un campeón del Mundo. Luego durante la sesión de entrenamiento el presidente de la Federación Española, Angel María Villar, comentaba que el formó parte del último equipo de España que jugó en Buenos Aires hace 36 años. Y es verdad, no le falla la memoria a Villar. Aquel partido se jugó el 12 de octubre de 1974, España empató a uno, el gol español lo marcó Pirri y Villar entró en el minuto 68 en el lugar de Quini. Villar parecía orgulloso de haber jugado aquí y aseguraba que por aquel entonces el estadio estaba mejor.

Visto desde este ángulo me recuerda al estadio del Villarreal, qué queréis que os diga. Es verdad que reúne mucha leyenda, en especial por las imágenes que Maradona ha dejado en este campo jugando y luego como aficionado con medio cuerpo fuera de su palco en los partidos. Por cierto que Maradona dispone de uno de los palcos vip del estadio y lo posee de forma vitalicia, será suyo mientras viva.
La sensación aquí en Buenos Aires es que los aficionados argentinos respetan a España y consideran que su equipo necesita tiempo para rearmarse, aunque no he encontrado a casi nadie, y mucho menos en Boca, que ataque al astro argentino aún cuando reconocen que tal vez lo de entrenar no sea lo suyo. JUAN CARLOS RIVERO