Vi el derby, Real Madrid-At. de Madrid- junto a algunos atléticos. Luego, después del partido escuché a algunos comentaristas de reconocido color rojiblanco y la sensación que dejaban era la misma. Una especie de resignación ante una historia que ya han vivido muchas veces, sobre todo el final. Recuerdo una noche que en TVE uno de los invitados era Pepe Murcia, entonces entrenador del Atlético de Madrid. Su segundo era Roberto Simón Marina. El Atlético había hecho un buen partido en el Bernabéu pero acabaron perdiendo. Murcia me contaba que discurría la segunda parte cuando Marina le espetó: “Pepe, estamos jugando bien pero estamos perdiendo, y te digo más, vamos a palmar. Esta película ya la he visto muchas veces y no hay quien la entienda”.
Varios años después la película mantiene su argumento sobre todo desde el punto de vista atlético. Anoche, José Míguelez, periodista de Público y atlético de corazón me decía que el derby ya sólo está en los bares y no en el campo donde la superioridad blanca es manifiesta porque el atleti, con el equipo que sea, sale derrotado frente al Madrid.
Yo no creo que ayer fuera así. Puede que el Madrid, que tiene una gran pegada y rapidísimos jugadores en ataque, golpeara primero, pero en el transcurso del partido hubo fases en los que el Atlético puso a los blancos contra las cuerdas. Mourinho dijo tras el partido que ningún equipo les había creado tantos problemas en el Bernabéu. Sin embargo para los Míguelez y compañía todo eso fue fruto del paso atrás que dio el Madrid una vez se puso dos a cero por delante.
No le hace un gran favor a su equipo una crítica tan furibunda y resignada. El Atlético no hizo un mal partido, no lo hizo cuando tenía delante a uno de los tres equipos de Europa que aún no ha perdido ningún partido oficial, y que, además, en casa es casi inexpugnable. En fin, diferentes formas de contemplar la realidad. La del Atleti no me parece tan mala. Juan Carlos Rivero