La rueda de prensa de Mourinho, entrenador del Real Madrid, tras el partido ante el Sevilla sitúa el banquillo del conjunto blanco en uno de los momentos más bajos de autoestima que se recuerdan. Lejos de pedir disculpas, que es lo que le correspondía, por el comportamiento macarra de su entrenador de porteros, que involuntariamente acabó con un veterano empleado de la entidad por los suelos, Mourinho hizo bandera de esa actuación y la respaldó con una actitud que no es propia de un entrenador del Real Madrid.
De la rueda de prensa de Mourinho se destacan dos cosas. El desafío que lanza a los máximos dirigentes de su club, incluido el Presidente, y el argumento que utiliza, un maltrato arbitral al Madrid que no se cree ni él, por mucho que el trabajo de Clos Gómez en el partido Real Madrid – Sevilla fuera nefasto, y eso siendo muy generosos con su labor.
Mourinho no puede defender la tesis de un Madrid acosado por los árbitros. Ni es el estilo ni está en la historia del conjunto más laureado del Mundo comportarse como un equipo de tercera, con todos los respetos para los de tercera. El famoso papel de Mou con los trece errores arbitrales va a ser un argumento muy sólido para el resto de equipos y de aficiones que le tenderán gustoso un papel en blanco al listo de Mou para que lo rellene cuando el árbitro, que lo hará, se equivoque a su favor. Luego, Mourinho utiliza este asunto para pasar por alto sobre el mal juego de su equipo y la poca cintura que ha demostrado tras el fulminante 5-0 del Camp Nou. Para ser un resultado fácil de digerir no lo demuestra un solo día. Lo tiene clavado en el corazón, y más le valdría reconocerlo para encontrar el antídoto frente a la apisonadora blaugrana. Negar la evidencia y tratar al mundo por tonto no le va a ayudar.
Cuando Mou llegó al Madrid todo el mundo dijo que sería el amo absoluto, lo que dejaba a Valdano en muy mal lugar. Esto lo ha estado escuchando el director general deportivo del club desde el verano. Sin embargo, por segunda vez en muy pocos días Mourinho aprovecha su ventajosa tribuna en una rueda de prensa para pedir cuentas a su superior, en realidad pensaba que en el Madrid como en el resto de equipos sería el amo y señor. Y resulta que no lo es, o hay alguien que no le deja, luego Valdano no era un cero a la izquierda, no lo parece.
Mourinho y su grupo de colaboradores, si exceptuamos a Karanka, presumen de haber pasado por los grandes equipos del Mundo. No lo dudo, estuvo en el Oporto, luego en el Chelsea, que no es más que un recién llegado, y en el Inter de Milán que llevaba más de cuarenta años sin ganar la Champions. Con todos los respetos ninguno es el Madrid. Esto es mucho más grande que todo eso, aunque el listo e inteligente de Mou aun no se haya dado cuenta. El vino, está y se marchará. El Madrid es mucho más que él, mucho más, y por supuesto es un insulto compararlo. Para el Madrid, claro está. JUAN CARLOS RIVERO