La desmedida reacción española anti FIFA a la decisión del inmenso jurado del balón de oro de conceder el premio a Leo Messi y no a Xavi o Iniesta no tiene ni pies ni cabeza. Cierto es que tanto Xavi como Iniesta se lo merecían. Iniesta es un futbolista extraordinario, pero creo que en esta ocasión el premio debía haber sido para Xavi, convertido en el mejor centrocampista del mundo y para mí en uno de los tres mejores jugadores españoles de toda la historia por no decir el mejor.
Sin embargo, los premios no siempre van para quien nos gusta. En España casi todos apostábamos por Xavi pero eso no significa que Messi no se lo merezca. Lejos de meternos en posiciones paletas y provincianas deberíamos valorar que dos de los tres finalistas son españoles y aún más: que en el once ideal de 2010 hay seis jugadores españoles, más de la mitad. Lejos de alegrarnos por este avance y la consecución de la Eurocopa y el Mundial, nos hemos metido en una guerra sin cuartel contra el malo Blatter que no nos quiere y se ha encargado en los últimos meses de convencer a los doscientos entrenadores y capitanes de las selecciones nacionales para que no votaran a un español. Yo creía que la Euro y el Mundial nos habían quitado los complejos, pero resulta que no y ahí seguimos, instalados en la herencia de la España autárquica, reducto espiritual frente a la conspiración internacional. Un disparate.
Si parece que la unificación del premio, balón de oro más FIFA World Player, ha desvirtuado la naturaleza del galardón. Hasta ahora los periodistas de France Football que votaban en solitario para el balón de oro lo hacían pensando en el jugador de la temporada; sin embargo, da la impresión que los capitanes y seleccionadores, sobre todo los de fuera de Europa, han votado al mejor del mundo. Y esto es lo que los organizadores del evento deberían dejar claro para futuras ediciones. Si se vota al mejor del mundo, o bien al mejor de la temporada. En el primer caso el premio de los próximos años ya está repartido. O lo gana Messi o lo gana Cristiano Ronaldo. El resto de futbolistas del momento están muy lejos de los dos. Por eso será importante establecer unas bases y respetar el espíritu del balón de oro tradicional, premiar al mejor de la temporada. Tal vez por esta razón el ganador para los periodistas ha sido Sneijder, mientras que con el voto de los que decidían el antiguo FIFA World Player, capitanes y seleccionadores, el triunfo ha sido para Messi.
Esta puede ser una explicación. Discutible, claro. Pero lo otro. Hablar de conspiraciones, persecuciones, maniobras antiespañolas y no sé que más es propio de otra época, felizmente sepultada bajo una pesada losa. Que sea para siempre. JUAN CARLOS RIVERO.