Tampoco hay que ir muy lejos, es un simple vistazo al Wikipedia, y a la memoria particular. La historia de Mourinho en el fútbol está jalonada de encontronazos en su búsqueda por acumular poder e independencia allá por donde ha pasado.
Tras salir del Barcelona en el año 2000 Mourinho firmó en la cuarta jornada de la liga portuguesa sustituyendo a Heynckes por el Benfica. A él le había firmado Joao Vale e Acevedo, pero en esa temporada entró un nuevo presidente en el Benfica, Manuel Vilarinho, que le dio a una ex leyenda del club, Toni, el cargo de director deportivo. A Mourinho no le gustó nada lo que estaba pasando y exigió al nuevo presidente la extensión de su contrato, lo que tenía prometido por parte del anterior presidente. Como no le daban esa renovación Mourinho dejó el Benfica en diciembre de ese mismo año, 2000. Para él no era cómodo trabajar con Toni y afirmó tras su salida que lo tenía claro: “o garantizaban las condiciones que necesitaba o dejaba el equipo”. ¿Os suena de algo? Esto era hace más de diez años.
Para la temporada 2001-02 se hizo cargo de un equipo modesto de Portugal, el Uniao Leiria. Equipo al que dejó en Enero de 2002, apenas seis meses después. ¿Sabéis por qué? Por qué recibió una oferta de un club superior: el Oporto.
Con el Oporto, entre otras cosas, ganó dos ligas pero la anécdota que os traigo aquí la he recogido del blog de Julio Maldonado, mi amigo Maldini, publicado el 27 de enero del año pasado. Cuando Mourinho ganó en 2004 la Champions con el Oporto, y cuando ya ganaba 3-0 al Mónaco, se marchó del banquillo para celebrar durante muchos minutos el título con su mujer y sus hijos. De hecho, añado yo, no se le vio celebrar la champions con sus jugadores. Con el Inter celebró la Champions cenando con el presidente de su siguiente club, Florentino Pérez. Otra más de su peculiar carácter.
En junio de 2004 firmó por el Chelsea, convirtiéndose en el entrenador mejor pagado del mundo. Allí se llevó a sus actuales ayudantes en el Real Madrid, Rui Faria y Silvino Louro. Después de ganar dos ligas y fallar en la Champions comenzaron los problemas con el dueño de la entidad, el ruso Román Abramovich, pero sobre todo con el director deportivo del club, el danés Frank Arnesen, ¿A que esto os suena también? Viendo que esa batalla no la ganaba Mourinho dejó por mutuo acuerdo el club londinense el 20 de septiembre de 2007.
Cuando en 2008 firmó por el Inter de Milán muchos especularon con el futuro de su director deportivo, Marco Branca. La sólida relación entre Branca y el dueño del Inter, Moratti, le ponían al margen de cualquier problema. Que se sepa, no lo hubo. Una gran novedad. JUAN CARLOS RIVERO.