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Artículos - abril 2011

# jueves, 28 de abril de 2011 15:48

Cristiano abre otra vía

Mediada la primera parte de la semifinal de ida de Champions en el Bernabéu, Cristiano Ronaldo se paró en la zona de volantes del Barça y arengó a sus compañeros para que dieran un paso al frente. Estamos acostumbrados a ver por libre al crack portugués en el juego de su equipo, pero lo que no sabíamos es que también va por libre en las charlas técnicas, en la preparación del partido.


Resulta evidente que los compañeros de Cristiano estaban haciendo en el campo justo lo que habían previsto para el partido y lo que les estaba pidiendo su entrenador. Discutible, chocante, impropio, lo que queramos pensar, pero ese era y no otro el camino elegido. Me pregunto dónde estaba Cristiano mientras Mourinho establecía las líneas maestras de su planteamiento.


Para rematar la faena Cristiano comentó ante la sagacidad de un reportero de TV3, que buscaba esa respuesta y no otra, que no se sentía muy cómodo en un sistema tan defensivo pero que no le quedaba otra que aguantarse y obedecer a su técnico. O sea, que si le damos una vuelta a la historia, lo que Cristiano estaba haciendo en el campo era contravenir la orden de su entrenador, que es también su gran valedor dentro del vestuario blanco. No es que CR7 necesite que nadie le apoye, pero sabido es que con Mourinho tiene carta blanca y una valoración por encima de todas las cosas.


Siguiendo esta pista a lo mejor es Cristiano el único que puede doblegar la férrea voluntad de su entrenador. Tan convencido de la inferioridad de su equipo ante el Barça que empieza perdiendo los partidos en la pizarra. Excepción de la corajuda final de Copa que se soltó el Madrid en Mestalla. Aprovechar ese compromiso y talento es la gran obra inacabada de Mourinho. Podría empezar por el martes que viene. Igual otra vía es posible aunque él no quiera reconocerlo.

JUAN CARLOS RIVERO

Pep GuardiolaMourinho citó por primera vez a Pep Guardiola en la rueda de prensa anterior al primer partido de semifinales, y la respuesta del técnico blaugrana fue rotunda. Hasta el punto de dejar una imagen desconocida de él. El cruce de declaraciones entre ambos ha trasladado el enfrentamiento fuera del campo, hasta un límite inédito en nuestro fútbol.

Es muy difícil dar opiniones de la actitud de ambos técnicos sin herir las sensibilidades de los aficionados de los dos equipos. Para el forofo todo consiste en defender a uno u otro según los colores, y así resulta imposible entenderse.

Mourinho no respetó a su colega. Arrogándose un papel que nadie le ha dado volvió a catalogar a sus compañeros según su criterio particular, en función de que se quejen o no de los árbitros. No es la primera vez que lo hace, ya en su momento atacó a Preciado por no poner en Barcelona el equipo que a Mou le habría interesado, y fingió no conocer a Gregorio Manzano, cuando alguien le recordó la opinión en un artículo de prensa del hoy entrenador del Sevilla.

La respuesta de Guardiola ha chocado por no ser habitual. Puede que no ayude a su imagen, pero considero que era tan humana como necesaria. Guardiola tiene razón en muchas cosas, consigue aglutinar el barcelonismo en torno a él, puede que haya hecho también lo que sus jugadores le pedían, aunque creo que sólo se ha equivocado en bajar al barro que tanto le gusta a Mou. Terreno que Guardiola no debería pisar. Entre otras cosas, porque a diferencia de Mou, el conoce el fútbol también al otro lado del banquillo. Fue jugador, internacional y campeón de europa, es deportista, y de los buenos.

JUAN CARLOS RIVERO

# domingo, 24 de abril de 2011 13:09

El Madrid cobra ventaja

A pocos días del desenlace final de este desafío Madrid – Barça en el fútbol español y europeo el factor psicológico parece estar del lado de Mourinho. ¿Quién lo diría? De siempre el título de liga ha estado por encima del de Copa. Sin embargo ha bastado un triunfo en la fantástica final copera del 20 de Abril en Mestalla para que los madridistas, por primera vez en tres años, sientan que le pueden pelear al Barça, de igual a igual.


También forma parte del carácter de cada cual. Ya incluso antes de la disputa de la final, el empate liguero en el Bernabéu cuando el Madrid estaba con diez pareció una victoria en toda regla. Cuando la consecuencia es que le Barcelona mantenía los ocho puntos de ventaja en la liga, lo que le daba virtualmente el campeonato. Es la primera vez que un título de liga y el de Copa se igualan. Estas cosas tiene el fútbol. En Mestalla detecté antes del partido mayor euforia y confianza entre los seguidores blaugrana. Convencidos de que su equipo les iba a aplicar un serio correctivo a los blancos y ante la mirada de todos, por cierto en televisión trece millones largos de personas. Más que nunca. Y aún lo creyeron con más fuerza tal y como iba la segunda parte. El destino del fútbol que también es caprichoso para estas cosas quiso que el gol de Cristiano fuera justo en el fondo donde estaban situados los seguidores del Barcelona, que pudieron ver de cerca la afrenta y la sorpresa.


En medio de la tormenta. Así estamos. A la Champions llegamos con un Mou bien tranquilo. Hay que ver cuanto serena el alma las victorias. Y a Guardiola hablando de los árbitros, lo que sólo hace cuando pintan bastos. Mal síntoma. El Madrid ofrece músculo y talento. El Barça un plan, una idea irrenunciable también en la derrota. La diferencia a día de hoy es que el Madrid tiene más medios para desarrollar su proyecto, y al Barça parecen faltarle recursos para mantener en práctica su maravillosa idea, la que le ha convertido en admiración mundial.


La semifinal de Champions es el remate final. El desafío de todos los desafíos. Una suerte que nos ha deparado el calendario y que, como espectadores, debemos aprovechar. Tras ganar en España se abre la lucha para conquistar Europa. Cómo en la final de Mestalla y no me cansé de proclamar -perdón si me puse un poco pesado- un maravilloso regalo.


JUAN CARLOS RIVERO.

# martes, 19 de abril de 2011 22:21

La gran fiesta del fútbol español

Mourinho habló ayer en una atestada sala de prensa de Mestalla. Me llamó la atención la presencia de gran parte de los responsables de comunicación del Real Madrid, con su director Antonio Galeano, Oscar Ribot, más Javier Tamames que se ocupaba del orden de las preguntas. Estaban muy pendientes de los mensajes de su entrenador, y de las preguntas también. Bueno, imagino que cuando uno está ahí dentro ve enemigos por todas partes. De hecho ya se ocupó Mou de poner en duda que la prensa de Madrid quiera que gane el conjunto blanco, lo que los socios y aficionados blancos, a su juicio, deberían tener muy claro.

 

En realidad, es una vieja historia. Mourinho apunta a un enemigo muy recurrente como  la prensa y trata de ganarse el afecto de los suyos. A día de hoy, creo que ya lo tiene sin necesidad de buscar enemigos. No debería esperar ni Mourinho ni nadie que la prensa quiera que gane este u otro equipo. No debería ser su finalidad, aunque es cierto que en el caso del Real Madrid a veces los intereses coinciden, y esto acaba viciando el mensaje periodístico.

El periodismo siempre ha de tener un punto impertinente pero con respeto. El poder, por lo general, quiere una prensa obediente y no acepta con facilidad la crítica, por lo que acaba pensando que el crítico sólo quiere desestabilizarlo. De verdad, no es nuevo.

  Por lo demás, de lo que comentaron Guardiola y Mourinho se deduce que nos espera un partido parecido al del sábado pasado, al menos en el planteamiento de cada entrenador. El Barça ya sabemos lo que quiere, quiere la pelota y desarrollar todo su juego alrededor del balón. Como dijo Guardiola lo nuestro es hartarnos de jugar, jugar y jugar

Mourinho habló de un 4-3-3, con tres centrocampistas y tres delanteros. El sábado pasado tenía tres delanteros, Di María, Benzemá y Cristiano, pero pocos balones les llegaron con el balón en juego. Di María se ocupaba de Alves, Cristiano arrancaba desde muy lejos y Benzemá no tenía la pelota, luego poco le quedaba.

 

Mourinho fortaleció su centro del campo y eso es lo que se espera en la final. Como idea de partida no es mala, el problema es que tiene que ganar el partido, y cuando jugadores como Khedira o Pepe tienen el balón no fluyen las ideas precisamente. Y algunos equipos han llegado a hacer daño al Barça cuando han colocado gente de calidad en el medio que le han dado buena salida al balón. Este Barça es muy bueno, pero no tanto cuando le toca defender.

 

En todo caso, estoy seguro que será un gran espectáculo. En la foto podéis ver el campo vacío, sólo con la presencia de los equipos de televisión que estaban haciendo conexiones en directo. Eso a 24 horas del partido. De un gran partido, como diría un clásico, la gran fiesta del fútbol español.

JUAN CARLOS RIVERO

# lunes, 18 de abril de 2011 1:25

Otros caminos son posibles

Mourinho comentó tras el 5-0 del Camp Nou que se trataba de una derrota muy fácil de digerir. Puede que en su condición de impresionante políglota el técnico portugués confundiera el significado de la palabra “digerir” y que en realidad quisiera decir otra cosa. Porque la verdad es que viendo el planteamiento del primer clásico no queda muy claro que Mourinho haya digerido aquella derrota cinco meses después.


Vaya por delante que cualquier estilo de juego, dentro del reglamento, es respetable. Que no hay un único camino hacia la victoria, y que es trabajo de un entrenador sacar el máximo partido posible al tipo de jugadores que conforman su plantilla. Mourinho planteó el pasado sábado frente al Barça un partido desde la inferioridad, fue claramente defensivo con el propósito de desactivar el juego blaugrana. Lo hizo para combatir el fútbol de jugadores como Ozil, al que él, teniéndolo en sus filas, mandó al banquillo.


Hubo un día que el Madrid se apoderó de la pelota y ofreció una versión distinta de su juego. Fue en Santander, donde los jugadores blancos se organizaron alrededor del balón para ofrecer un partido que fue muy elogiado por la prensa y silenciado por su entrenador, que no quiso entrar en debate y dejó bien claro que aquello no tendría continuidad.


Mourinho cree en un tipo de fútbol. Hasta aquí nada que objetar. Con ese estilo ha ganado mucho, bien es cierto que nunca en un club de la entidad del Madrid, forjado a lo largo de muchos años exitosos, dotado de esta forma de un carácter irrenunciable, al menos hasta ahora, que pasa por la autoridad de su fútbol, sea quien sea el rival.


Frente al Barça el Madrid defendió muy atrás, no le disputó el balón, todos sus jugadores se sintieron ajenos a la pelota, lo que pagaron futbolistas de la talla de Xabi Alonso, Di María, Benzemá y hasta el propio Cristiano. Cuando el Madrid recuperaba la pelota, casi siempre vía Pepe, el equipo estaba muy lejos de la portería contraria y con pocos o ninguno por delante para organizar el contragolpe.

 

Cierto que el Madrid fue capaz de empatar con diez, lo que tiene mucho mérito. Pero no es de recibo vender ese empate como un triunfo cuando eso significaba mantener la distancia de ocho puntos con el líder y decir adiós al campeonato.

 

Jamás pensé que en la lucha del Madrid por la liga no se diera este partido por ganado. Se trataba de una condición básica que el sábado pasó a mejor vida, como si se tratara de un objetivo previamente descartado.

 

El Madrid del sábado ante el Barça fue más Mourinho que nunca. Es un estilo y una forma de hacer. Futbolísticamente tan discutible como válida. No entronca con la historia del Madrid pero hasta eso no parece importar. Todo vale en función del éxito final. Y hay radica la única justificación posible. De momento, el primer título es para el Barça que se ha llevado 4 de los 6 puntos en juego en los enfrentamientos directos en la Liga. De lo que suceda en la Copa y en la Champions dependerá el baremo para medir el éxito de Mou, y la justificación de sus planteamientos. Es Mourinho el que habla de títulos. Por lo tanto si no se ganan es normal que deba responder por ello. Aunque la pregunta tengan que  hacerla los directores de los medios. Periodistas, al fin y al cabo.

# jueves, 14 de abril de 2011 11:14

El '7' de Europa


Mi amigo y compañero, Luis Villarejo, puede que sea el único periodista que ha visitado a Raúl en Gelsenkirchen. A la vuelta de una visita privada y discreta, Luís me comentó cuan feliz se encontraba Raúl en Alemania. Aquello debía ser a mediados de diciembre. Me dijo que estaba muy adaptado a la vida en Alemania, él y su familia. Que daba clases de alemán con un profesor particular, que los entrenamientos, entonces con Magath, eran muy duros. Y había más.


Los patrocinadores del Schalke estaban encantados con la repercusión del equipo gracias a Raúl. Los propios compañeros alucinaban con el recibimiento que tenían en diferentes ciudades de Europa bajo el reclamo del siete, y, por supuesto, la camiseta que más se vendía en aquel momento era la de Raúl, cifras que no han parado de crecer.


Cuando a la conclusión del partido de vuelta de cuartos ante el Inter, último campéon de Europa, vi a Raúl en la grada con un megáfono, celebrando la clasificación, después saltando sobre sus compañeros como si fuera un juvenil, entendí una vez más las razones del éxito de este chaval que no se cansa de jugar al fútbol, ni de ganar.


Raúl tiene y el mismo lo ha dicho una relación especial con la Champions, ha jugado tres finales y las tres las ha ganado, marcando goles en dos de ellas. Y aún así con el crédito de la Champions más que cubierto sigue celebrando los éxitos en este torneo como si fuera el . Su secreto radica en su cabeza y en su corazón, en su mentalidad para afrontar retos y en el sentimiento que le pone en el intento. Michel, ex compañero y ahora entrenador del Getafe, considera que Raúl es el jugador más importante del fútbol español de los últimos 30 años. Y creo que tiene razón. Todas las que adornan a Raúl, que son 72 goles en la champions y 140 partidos y muchos números más. El Ferrari que dijo Hierro. Una cuestión de fe. Un ejemplo. Un caso único e irrepetible.

JUAN CARLOS RIVERO

# lunes, 11 de abril de 2011 1:26

El desafío final

Cuando Barcelona y Real Madrid se enfrentaron en la primera vuelta de la liga recuerdo que igualdad era el concepto más utilizado en los análisis previos. Exactamente se decía, o decíamos, que nos enfrentábamos al clásico más igualado de los últimos años, después de una imponente racha de triunfos blaugrana incluyendo un 2-6 en el Bernabéu. El resultado de aquella “aparente” igualdad fue un rotundo 5-0, derrota que marcó la diferencia entre ambos equipos y que en contra de los que dijo Mourinho aquella misma noche el Madrid tardó en digerir, suponiendo que lo haya hecho a día de hoy.


Ahora que nos enfrentamos al desafío final, cuatro clásicos en 18 días en el supuesto más que probable de que ambos equipos superen sus eliminatorias de Champions, no sólo se habla de igualdad sino que se aprecia en el Real Madrid síntomas de fortaleza mientras parece que el Barça llega más tocado a la lucha final.


Más tocado porque las lesiones de Abidal y Puyol abren una brecha en su zona de seguridad, y porque el equipo, como dijo Guardiola, hace tiempo que ya no gana los partidos con tanta claridad. Si exceptuamos precisamente el 5-1 al Shaktar.


Tan extraño y sorprendente es el estado de ánimo que rodea a ambos equipos, que pareciera que en la liga el que lleva la ventaja es el Madrid, cuando los ocho puntos favorables los tiene el Barça y consiguientemente el título de liga más que asegurado.


Tantas vueltas da el fútbol que en la última semana Mourinho, de profesión sus agitaciones, ha permanecido en silencio mientras en Barcelona Guardiola y su presidente protagonizaban una larga reunión para, entre otras cosas, acabar con el ruido que el Barça está haciendo, y que tanto molesta a su entrenador. En los últimos días no hemos hablado de los desafíos de Mou ante la prensa, sino de una entrevista de Guardiola a TV3 cargada de monosílabos y tensión. El mundo al revés.


Llega más entero el Madrid, pero cuenta el Barça con el factor psicológico a su favor. Lo que provoca cierto pavor en los madridistas que hace tiempo cuentan sus partidos con derrotas ante su gran rival, que ha ido acumulando títulos en medio de la sequía blanca, y que en el único enfrentamiento directo de este año le infligió una derrota tan abultada como humillante.


A todo esto será vital el modo en el que Mourinho y Guardiola gestionan sus recursos, más escasos de efectivos para el azulgrana, ahora que además suma la lesión de Bojan. En apenas siete días estos dos colosos afrontarán la vuelta de cuartos en la champions, un duelo directo en liga y la final de Copa. Cada una de sus decisiones puede resultar vital para el éxito o el fracaso. A día de hoy yo no veo un favorito claro, el Barça tiene mejor equipo pero ahora el Madrid tiene mejor plantilla. El Barça tiene casi la liga pero aún queda mucho en juego, tanto como para convertir ese título de liga en un botín insuficiente. Tal es la magnitud de este desafío, inédito en nuestras vidas.

JUAN CARLOS RIVERO

# jueves, 07 de abril de 2011 2:05

El dilema de España en la Copa América

El presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, llevará a su Junta Directiva el próximo día 13 la posible aprobación de la participación de España en la Copa América, que se disputará en Argentina del 1 al 24 de Julio de este año.


De aprobarse sería la primera vez que España participa en dicho torneo y lo haría en el lugar de Japón que ha declinado su participación como consecuencia del tsunami sufrido en Marzo.


Villar quiere que España participe. Entiende que es un modo de unir lazos con Sudamérica y de devolverle a este continente su contribución al fútbol español. Un loable intento que chocará con los intereses de los clubes de fútbol hasta un nivel puede que no conocido. Especialmente con aquellos equipos que más internacionales aportan a la selección, esto es, el Real Madrid y el FC Barcelona, aunque en maor o menor medida el conflicto podría extenderse a otros conjuntos de la liga.


La presencia de España en la Copa América coincidiría con parte del período vacacional de los jugadores y su incorporación a las pretemporadas de sus equipos. En algunos casos afectaría a las giras recaudatorias de algunos clubes, que en todo caso no contarían con los internacionales argentinos y brasileños que disputan seguro la Copa América.


Messi, Di María, Marcelo, Alves, Agüero, y un largo etcétera verán mermadas sus vacaciones por la disputa de la Copa América y no hemos visto a ningún club quejarse por ello. Dan por hecho con sus diferentes equipos nacionales lo que le niegan a la selección española, debe ser por las cosas de la confianza.


El caso es que los miembros de junta directiva, cuyos vocales son todos los presidentes de primera y segunda división, tienen ante si una decisión de indudable importancia para el fútbol español. La liga acaba el 22 de Mayo, la final de champions es seis días después. Del Bosque querría tener a sus internacionales al menos diez días antes del torneo, lo que nos lleva al 20 de Junio. Salvo para los que disputen la final de la champions habría casi un mes de vacaciones. En fin, que por fechas no debería ser, por la exigencia para los internacionales habría que pensarlo, pero por los efectos estratégicos de nuestra incorporación al fútbol americano deberíamos decir si. El día 13 lo veremos.

JUAN CARLOS RIVERO

# lunes, 04 de abril de 2011 9:04

Urgencias

El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, protagonizó un eléctrico mes de enero en lo que fue todo un desafío a la cúpula deportiva del Real Madrid, léase Jorge Valdano. Entre sus reivindicaciones destacaba sobre todas la necesidad de fichar un delantero centro para cubrir la ausencia del lesionado Higuaín al que no se esperaba en toda la temporada.

Contra la idea inicial del club, no sólo de Valdano, el Madrid acabó haciéndose con la cesión de un delantero que no contaba en su equipo, el togolés Emmanuel Adebayor, cuya presencia en el Manchester City era testimonial. Dos meses después de aquel ajuste de cuentas que acabó con Valdano aparentemente fuera de las decisiones deportivas, Adebayor es en el Madrid casi tan anecdótico como lo era en Manchester. Ha ido perdiendo fuelle con el paso de los días, ahora es el suplente de Benzemá y con la irrupción de Higuaín, si logra recuperarse del todo, será el tercer delantero.

En su afán por defender sus tesis Mourinho llegó a decir que él solo reportaba con el presidente y con el director general del club, José Ángel Sánchez. En una clara maniobra para situarse en el club allí donde quiere estar. Al margen de todos, menos del presidente. Mourinho prefirió a Adebayor antes que darle la oportunidad a alguno de los jóvenes del Castilla. Y cuando ha subido a alguno de éstos se ha cuidado mucho de no contar con alguno de los delanteros, ejemplo Morata, porque no los debe considerar capacitados y quién sabe si para evitar odiosas comparaciones.

No tengo duda sobre las condiciones de Adebayor, tampoco es el delantero galáctico que alguien quiso vender, pero tampoco parece justificar el desgaste social que su contratación supuso. El primero que no ha contado con él ha sido el que más exigió su presencia. Esa es la realidad. En esta vida nadie es infalible, ni aunque se ganen dos champions con dos equipos distintos.  Es de humanos cometer errores y pedir disculpas también.  Sin embargo, en los malos momentos en el banquillo blanco sólo se escuchan excusas. Una tras otra.

JUAN CARLOS RIVERO

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