
Mourinho habló ayer en una atestada sala de prensa de Mestalla. Me llamó la atención la presencia de gran parte de los responsables de comunicación del Real Madrid, con su director Antonio Galeano, Oscar Ribot, más Javier Tamames que se ocupaba del orden de las preguntas. Estaban muy pendientes de los mensajes de su entrenador, y de las preguntas también. Bueno, imagino que cuando uno está ahí dentro ve enemigos por todas partes. De hecho ya se ocupó Mou de poner en duda que la prensa de Madrid quiera que gane el conjunto blanco, lo que los socios y aficionados blancos, a su juicio, deberían tener muy claro.
En realidad, es una vieja historia. Mourinho apunta a un enemigo muy recurrente como la prensa y trata de ganarse el afecto de los suyos. A día de hoy, creo que ya lo tiene sin necesidad de buscar enemigos. No debería esperar ni Mourinho ni nadie que la prensa quiera que gane este u otro equipo. No debería ser su finalidad, aunque es cierto que en el caso del Real Madrid a veces los intereses coinciden, y esto acaba viciando el mensaje periodístico.
El periodismo siempre ha de tener un punto impertinente pero con respeto. El poder, por lo general, quiere una prensa obediente y no acepta con facilidad la crítica, por lo que acaba pensando que el crítico sólo quiere desestabilizarlo. De verdad, no es nuevo.
Por lo demás, de lo que comentaron Guardiola y Mourinho se deduce que nos espera un partido parecido al del sábado pasado, al menos en el planteamiento de cada entrenador. El Barça ya sabemos lo que quiere, quiere la pelota y desarrollar todo su juego alrededor del balón. Como dijo Guardiola lo nuestro es hartarnos de jugar, jugar y jugar
Mourinho habló de un 4-3-3, con tres centrocampistas y tres delanteros. El sábado pasado tenía tres delanteros, Di María, Benzemá y Cristiano, pero pocos balones les llegaron con el balón en juego. Di María se ocupaba de Alves, Cristiano arrancaba desde muy lejos y Benzemá no tenía la pelota, luego poco le quedaba.
Mourinho fortaleció su centro del campo y eso es lo que se espera en la final. Como idea de partida no es mala, el problema es que tiene que ganar el partido, y cuando jugadores como Khedira o Pepe tienen el balón no fluyen las ideas precisamente. Y algunos equipos han llegado a hacer daño al Barça cuando han colocado gente de calidad en el medio que le han dado buena salida al balón. Este Barça es muy bueno, pero no tanto cuando le toca defender.
En todo caso, estoy seguro que será un gran espectáculo. En la foto podéis ver el campo vacío, sólo con la presencia de los equipos de televisión que estaban haciendo conexiones en directo. Eso a 24 horas del partido. De un gran partido, como diría un clásico, la gran fiesta del fútbol español.
JUAN CARLOS RIVERO