A medida que se cierren los fichajes de Alexis Sánchez y Cesc por el Barcelona y el de Neymar más los ya asegurados, Altintop, Sahin, Coentrao por el Real Madrid, queda claro que nos enfrentamos a una temporada que va a repetir el duopolio de la anterior. Madrid y Barça más fuertes, más grande la diferencia con el resto.
Paradójicamente lo que para nuestra liga de fútbol es negativo, resulta todo lo contrario hacia el exterior donde Barça y Madrid volverán a partir como grandes favoritos en la Champions. El año pasado se cruzaron en semifinales, en la siguiente edición están condenados a encontrarse. Y esto es así porque no se ve en Europa un equipo que a doble partido pueda con ninguno de los dos. Dicho con la lógica en la mano, ya sabemos que en fútbol no siempre dos más dos son cuatro.
Al término de la final de Champions de Wembley de mayo pasado, y aún con los jugadores del Barça festejando el título en el césped, me acompañaban Víctor Fernández y el guardameta internacional del Liverpool, Pepe Reina. Los dos coincidían en la superioridad del Barcelona ante el campeón de la Premier, el Manchester United. Y la conclusión de Víctor en ese momento me pareció muy acertada. Comentaba el entrenador aragonés que a día de hoy sólo un equipo puede discutirle el reinado a este potente Barcelona, más fuerte aún con la llegada de Alexis y Cesc. Y ese equipo era el Real Madrid. Lo decía justo después de la tormenta de clásicos que habían decidido a la postre dos títulos para el Barcelona y uno para el Real Madrid. Ese es el gran mérito de este Madrid. No rendirse ante el desafío blaugrana, el más difícil al que se haya enfrentado jamás.
JUAN CARLOS RIVERO