Tomando como referencia los partidos amistosos disputados hasta el momento por Real Madrid y FC Barcelona la sensación es que el Madrid va más adelantado en su preparación. Cierto que estos resultados hay que ponerlos en cuarentena, porque no dejan de ser una prueba, porque dependen mucho de la utilización de supuestos titulares y, por supuesto, de la entidad del rival.
Mourinho ha trabajado más con su equipo base, aunque es cierto que tiene a gente inédita por lesión como Sahin o Altintop. Que Higuaín y Di María se han incorporado ya en China, pero sus equipos han sido mucho más reconocibles que los que ha puesto en liza Guardiola, que ha utilizado varios jugadores del filial, muchos más de los que aparecerán durante la temporada.
El Barça llega además a la Supercopa con la lesión de Puyol, una baja sensible no sólo para la defensa sino para el ánimo blaugrana. Se vio con claridad en la tormenta de clásicos de Abril-Mayo pasados. Guardiola le fue reservando para que pudiera jugar ante el Madrid. Esta vez, no estará.
Los dos entrenadores se han quejado de algo. Mourinho comentó que su plantilla es corta. Guardiola ha dicho que tal vez estén más cortos de preparación de lo deseado tras el 4-1 ante el Chivas. Los dos equipos tienen su estilo definido y volverán a dominar en España y en Europa. Pero a día de hoy da la impresión que el Madrid está más hecho y va más rodado que su gran rival. Lo que a estas alturas de pretemporada puede ser determinante para el desarrollo del primer gran clásico de la temporada: el doble enfrentamiento de la Supercopa. Luego, ya veremos.
JUAN CARLOS RIVERO.