Acostumbrado a marcar la agenda de los periodistas resulta muy complicado pensar que Mourinho hablara de Casillas por casualidad en la rueda de prensa de Lyon. Que lo hiciera además con ese tono de enfado, dando a entender que si el portero para es porque el equipo ha jugado mal. Unas manifestaciones que inducen a la interpretación, y que de nuevo orientan el debate sobre lo que Mou apunta. Esta vez el damnificado es el portero del Madrid, que en todo caso no recibió de su entrenador un solo elogio de su actuación por su rendimiento en el partido de Champions ante el Olimpique. Casillas es el único portero que no ha recibido un solo gol en la fase de grupos de la Champions, está cerca de batir su propio record de imbatibilidad, y está a dos partidos de convertirse en el futbolista más internacional de la historia de España. Los elogios no le darán de comer llegando donde ha llegado, pero seguro que aún los agradece, y más si llegan de su propio entrenador.
Las palabras de Mourinho, que por alguna razón querría que ahora se hablara de Casillas, han desatado los rumores sobre la relación entre el portero y su entrenador. A Mourinho no le gustó que Casillas mediara con Xavi y Puyol para apagar un incendio de clubes que amenazaba a la selección nacional española, la que por otra parte recibe escaso cariño del técnico portugués. Y Casillas podría haber sido junto con Sergio Ramos el que encabezara el movimiento de jugadores madridistas que de alguna u otra manera reconvinieron a su entrenador. Datos utilizados por quienes han comentado que la relación entre el capitán y el entrenador es inexistente.
Mourinho prepara las ruedas de prensa. Espera determinadas preguntas y si no llegan suelta las respuestas que le interesan. Y se sorprende cuando alguna de las preguntas que imagina no se formulan. Por eso entiendo que la cita de Casillas obedece a alguna razón. ¿Obligar a los periodistas a seguir la linde que el determina y no otras? Es posible. Lo único objetivo de todo esto es que Casillas es muy bueno. Asunto que no merece debate.
JUAN CARLOS RIVERO