Entiendo que este tipo de reflexiones levantan muchas ampollas, que al momento todo el mundo intenta encasillarte. Si eres un anti, si vas contra este o aquel otro. En realidad, es una apreciación sin prejuicios pero es tal como lo veo yo.
Resulta que el mismo día que Iker sacrificaba días de sus vacaciones para apadrinar un partido benéfico –el partido de la ilusión junto a un buen número de amigos, artistas, ex futbolistas, futbolistas y famosos- en colaboración con la fundación del Real Madrid, el BBVA, y la LFNP- Cristiano Ronaldo se paseaba con su novia por el millonario Dubai para recoger el premio al mejor jugador del año en los Globe Soccer, la fiesta del fútbol de Dubai. Lugar de extraordinaria tradición futbolística como bien sabéis todos.
Para rizar el rizo, Casillas acudió al partido para ayudar a personas en riesgo de exclusión social después de sufrir una alergia alimenticia que le desfiguró la cara. Con semejante aspecto pudo evitar la cita pero no lo hizo, incluso se permitió una broma asegurando en público que parecía que venía de una pelea con Rocky Balboa, el boxeador que Sylvester Stallone encarnó en la famosa saga de los Rocky en cine.
Cristiano acudió a Dubai junto a su agente, Jorge Mendes, que recibió el premio al mejor gestor deportivo del año. Cabe imaginar cuanto ponen los globe soccer sobre la mesa para juntar a personajes tan ilustres con el fin de recoger un premio de tanto glamour como escaso nivel. El dinero vale para muchas cosas pero no compra prestigio. Casillas no ganó un duro con su partido de la ilusión, pero enriqueció su categoría humana y su leyenda como deportista. Lejos del boato de los petrodólares, pero más cerca del corazón de la gente, muy sensible con estas cosas en los tiempos que corren.
JUAN CARLOS RIVERO