
Leo Messi terminó su breve discurso tras recibir su tercer balón de oro consecutivo reconociendo los méritos de Xavi, uno de sus dos rivales en el triunvirato final.
Fue lo más emotivo de su alocución en la que también agradeció el trabajo de sus compañeros del Barcelona y de la Selección Argentina. Messi se sintió obligado a valorar a todos sus compañeros aún cuando su rendimiento en ambos equipos es bien distinto. Siendo como es y sin discusión el mejor jugador del mundo es verdad que su juego en el Barça está muy por encima de lo que hasta ahora ha demostrado con la albiceleste. En el Barcelona Messi está protegido y muy bien acompañado. Pep mide sus pasos y le mima, todo en el equipo gira a su alrededor, el Barcelona está hecho a la medida del jugador argentino que le ha resuelto muchas papeletas al Barça. Pep sabe lo que Messi vale, no sólo el qué, sino también donde. Con Argentina, Leo tiene menos de todo, peores compañeros, menos protección y más responsabilidad. Eso es lo que podría impedirle el paso al olimpo de los dioses de este deporte. Maradona fue a Nápoles y le hizo campeón, antes condujo a la selección argentina al Mundial del 86, y con un equipo peor que éste llegó a la final en el campeonato del 90. Maradona es uno de los grandes.
Fuera del favorable entorno del Barça, Messi pierde enteros. Imagino cuanto debe escocer esta afirmación, que sólo es futbolística y no persigue nada más. El argentino recibió su tercer balón de oro después de un mal partido personal en Cornellá, donde su equipo sólo empató ampliando la distancia con el líder de la liga, Real Madrid, a cinco puntos. Messi parece elegir los lugares donde brillar. Fuera de casa en el campeonato doméstico sólo ha marcado uno de los 12 goles del Barcelona, su producción ha sido mucho más amplia en casa con 16 de los 39 goles blaugranas. Curiosamente su mejor partido aunque no marcara se produjo en el Bernabéu. Al calor de casa parece sentirse mucho mejor. Sabemos que Guardiola le cuida y es de justicia que Leo agradezca el trabajo de sus compañeros del Barcelona. Con Xavi e Iniesta es el mejor del mundo, en su ausencia no es lo mismo.
JUAN CARLOS RIVERO