
Inmerso en todas las competiciones esta temporada puede que para el Barça haya llegado por primera vez en estos últimos cuatro años la hora de elegir. Está vivo en todo, pero mucho menos en la liga. A siete puntos de un poderoso Madrid que ha ganado 15 de los últimos 16 partidos, que lleva 70 goles anotados y tres años sin ganar el campeonato.
Y las lesiones. La de Pedro ha sido la última, en Villarreal no jugó Iniesta, Alexis lo hizo tocado. La lista es amplia y no para. Al final va a resultar que el Barcelona va a pagar de un modo más duro que el imaginado la lesión de David Villa, a las que hay que sumar de larga duración la de Afellay. Pero es que han sido once los lesionados en un músculo maldito, el bíceps femoral. A todo esto hay que añadir la ausencia de Keita, que está en la Copa de África.
Hemos visto al Barça de los últimos años superar muchos momentos de crisis. Lo hizo el año pasado con el mazazo moral que supuso la enfermedad de Abidal. Pero para entonces tenía casi todo encarrilado y la inercia fue imparable. No es la primera vez tampoco que Guardiola está obligado a reinventarse. El equipo está más parado que nunca y no tiene tanto el balón como otras veces. La liga le exige una intensa carrera, o para ser más exactos, le exige el trepidante ritmo del Madrid.
Llegados a este punto la pregunta es obligada: ¿Estará el Barça pensando en dejarse ir en la liga? Pinto ha dicho que no. Esta semana el Barça tiene ida de semifinales de Copa, donde tiene el título a tres partidos. Y el 14 de Febrero vuelve a la champions para afrontar ante el Leverkusen su primer choque de octavos de final. Aquí son 6 partidos los que le separan de la final.
Entre la copa y la champions no llegamos a los 18 que aún le quedarían en la liga. Por todo esto creo que el Barcelona va a apostar por los torneos cortos, donde tiene más posibilidades de respirar y recuperarse. Para ello necesita soltar el acelerador en la liga donde cada vez le cuesta más ver el alerón trasero del Madrid. Están obligados a elegir.
JUAN CARLOS RIVERO