

El Real Madrid que comenzó la temporada siendo el blanco de todas las críticas, por su pobre juego y por
perder nada más y nada menos que 17 puntos en el Bernabéu, ha terminado cantando el alirón tras muchísimas vicisitudes, cambios de rumbo y mentalidad.
El Madrid ha ganado la liga de la única forma que la podía ganar. Explotando
uno valores que precisamente Capello reclamó que había que recuperar desde el primer día. Mientras pedía cien días de tregua para dar forma a su equipo, el italiano exigía lucha, coraje, entrega, unión, profesionalidad y corazón.
La reacción del equipo comenzó en Barcelona con aquel empate a tres que logró Messí en el último suspiro tras un enorme partido del Real Madrid. A partir de ahí toda la filosofía futbolística de Capello comenzó a funcionar casi de forma perfecta, sobre todo en los últimos tres meses. Tiempo en el que se ha mostrado como
un equipo eficaz, solidario y guerrero que cuando sintió en sus carnes la eliminación de la champions a primeros de marzo se abalanzó sobre la liga. No tenía otra solución.
Su objetivo era asegurarse una plaza entre los cuatro primeros, pero según pinchaba el Barcelona, engullido por una lucha de egos, y al Sevilla le daba el mal de altura, ellos
comenzaron a encadenar victorias y se agarraron al título con una fe inquebrantable.
Con el mismo fútbol de siempre, directo, sin adornos, con buena disciplina táctica que se apoyó en una buena condición física y con una sola competición en la mente, fueron directos a por la liga.
Capello ha sido fiel a su concepto de juego a lo largo de toda la temporada. No ha engañado a nadie y además ha sabido rectificar en la suplencia incomprensible de Helguera, castigo caprichoso a Beckham, posición de Raúl, y en la calidad de Robinho que puso en duda; y además ha corregido situaciones limites con cambios en los segundos tiempos que casi siempre le permitieron dar la vuelta al partido.
No le ha importado desdecirse, ni echar marcha atrás. Siempre buscó el bien para el equipo que junto a él se conjuró para luchar por la Liga.
Ha utilizado a 25 jugadores, incluidos los argentinos Higuaín y Gago que llegaron como refuerzos en enero, y que muy pronto se dejaron notar, sobre todo Higuaín que contra el Espanyol fue decisivo.
Pero
para decisivos, tres jugadores: Casillas, que siempre apareció en los momentos que su equipo lo necesitó;
Sergio Ramos, ha sido su año de consagración como uno de los líderes del vestuario; y
Van Nistelrooy, que ha completado un final de temporada extraordinario, siendo el máximo goleador de la liga
con 25 goles. Ya lo dijo Mijatovic que si terminaba siendo el pichichi, el Real Madrid sería campeón. Dicho y hecho.
Todo ello, junto a una inmensa fe en sus posibilidades así como recobrar la unión en el vestuario, el espíritu y el orgullo,
han hecho posible que el Real Madrid con toda justicia haya sido el campeón de Liga. Ha sido el más fuerte en todos los sentidos.
Buena parte de que el Madrid haya conquistado su liga numero 30, la tiene Fabio Capello, como han reconocido en publico y en privado, la mayoría de los jugadores.
El Real Madrid es campeón porque en los últimos cuatro meses ha sido el mejor… Ahora comienza otro capitulo…