
Por Lourdes García Campos:
Mañana el encargado de dar rueda de prensa en Valdebebas será David Beckham. Será la última que dará el inglés. La expectación está asegurada porque vendrán los jefazos de los medios ingleses y porque los españoles tampoco se la quieren perder.
Puede que sean las últimas palabras de Beckham, palabras que seguro habrá que traducir porque si hay algo que reprochar al rubio es que en estos cuatro años su inquietud por nuestro idioma ha sido cero.
Hay quien piensa que David echará en cara al Real Madrid lo poco elegante que fue que el entrenador Fabio Capello asegurara en enero que no jugaría más esta temporada por haber fichado por los Galaxy. Dudo que David tenga tan poco estilo.
Beckham es muy inglés y por tanto será políticamente correcto. Agradecerá a la afición los años que ha vivido como madridista, a pesar de los pocos títulos que se lleva (quizás uno si el domingo gana la Liga) y nos hará creer lo feliz que ha sido en España con su familia.
Se fue Woodgate, y también Owen y ahora le toca a él. Precisamente ahora que tras abandonar el destierro estaba siendo no uno más, sino imprescindible en los planes de Capello, sí el mismo Capello que hace cinco meses le mandó para siempre a su palco VIP del Bernabeu. Echaremos de menos a Victoria arreglándose el maquillaje cuando Raúl marca un gol y a Tom Cruise y su cienciología... o no. Porque siendo honestos ¿echaremos de menos a David Beckham?