
Por Alfonso Celemín: No podía ser de otra forma, el Real Madrid ha ganado su
trigésimo titulo de Liga, sufriendo lo que no está escrito. No cabía otro guión en el desenlace de uno de las campeonatos más emocionantes que se recuerdan.
El principal protagonista,
el Real Madrid, ha sufrido como nadie y ha hecho sufrir a su afición como nunca. El partido contra el Mallorca fue el reflejo de lo que ha sido toda la temporada: fútbol poco vistoso y remontada agónica con el aliento fatigoso de los últimos minutos impulsado por un espiritu y fe encomiables.
Ha sido un duro y arduo viaje que les ha conducido a una gloria inesperada para un equipo por el que nadie daba un euro hace cuatro meses. Pero con
una plantilla bajo sospecha, un entrenador muy criticado y poco querido, y un presidente muy discutido, el Real Madrid levanta los brazos de campeón.
Un justo campeón, porque en los últimos tres meses ha sido el mejor equipo de la liga. Y lo ha sido, por
exprimir al máximo la rentabilidad de sus virtudes y aprovecharse legítimamente de las miserias físicas del Valencia y de los aires de grandilocuencia del Barcelona. Así como de la misión imposible del Sevilla. Pero especialmente es campeón, por fe y por orgullo.
Lo del Real Madrid ha sido
una remontada espectacular, que arrancó con el empate a tres en el Camp Nou. Aquella noche
nació la conjura de Capello y todo el equipo. Todos, entonces remaron en la misma dirección y se produjo el milagro. Desde ese día el Madrid solo perdió en Santander. Lo demás lo ganó todo. De esta forma ha terminado con la conquista de la liga de la unidad, como la ha calificado Raúl.
Los puristas del fútbol (desconozco que es esto, pero suena muy bien) dirán que
el fútbol que ha practicado el Madrid no ha enamorado, y es cierto, pero ha sido un fútbol honrado y sin trampas que ha recuperado unos valores que había perdido. Este ha sido tal vez, el gran mérito de Fabio Capello.
Llegados a este punto
¿Qué va a suceder con Capello? Pues aunque ustedes no lo crean, su continuidad no está nada clara, más bien todo lo contrario.
El italiano desea continuar pero la última palabra la tiene Ramón Calderón, quién muy ambiguo, ha declarado que esa decisión se tiene que tomar en los próximos dos dias. Y yo me pregunto, porque tiene que tomar una decisión, cuando Fabio Capello tiene contrato en vigor y le acaba de ganar una liga, en la que él no llegó a creer, sobre todo hace tres meses.
Espero que actúe en conciencia y no haga caso de los que le doran la píldora y que abogan por un tecnico que apueste por el “juego bonito”. ¿Qué es eso del jogo bonito?
Capello tiene que continuar siendo el entrenador del Real Madrid porque se lo ha ganado a pulso, y porque además tiene el respaldo del vestuario.
En caso de despedida del italiano, Ramon Calderón volveria a cometer el gran error que ya cometió Florentino Perez, al prescindir de Vicente Del Bosque.
Ahora
que el Real Madrid ha recuperado el orgullo, la casta y el viejo espiritu la despedida de Capello, serie un tremendo error de consecuencias incalculables.