
Por Lourdes García Campos:
De la liga que ganó el Real Madrid en 2003 y la que ganó el domingo hay algunas coincidencias curiosas y diferencias sustanciales. Las dos se ganaron en la última jornada. El rival que podía arrebatar el titulo del 2003 se llamaba Real Sociedad, el del domingo era el Barcelona. Pero al margen de los 90 minutos de partido, es en las celebraciones donde se acusan esas coincidencias/diferencias.
En la Liga que ganó Florentino Pérez la cena del equipo acabó como el Rosario de la Aurora. Vicente del Bosque, entonces entrenador y Fernando Hierro, el capitán fueron invitados a abandonar el club. En vez de cenar, beber, divertirse y ponerse la servilleta en la cabeza, solo hubo idas y venidas en el restaurante con reuniones fuera de tono y sobre todo de lugar. Hubo quién ni siquiera se acercó al banquete (Makelele) y algunos lo abandonaron lo antes posible. El domingo no hubo charlas ni despedidas, (aunque las habrá) todo fué más civilizado y también más informal.
Los Beckham acabaron bailando la Conga en un restaurante con Tom Cruise y su esposa, (que pasarán a la historia por ser los únicos que a las 10 de la noche usan gafas de sol en un estadio de fútbol). Y al igual que hace cuatro años, hubo jugadores a los que la resaca les pasó factura y se saltaron los actos de celebración al día siguiente en la Comunidad, Ayuntamiento, Catedral...
Entonces hubo alarma porque Ronaldo y McManaman no se levantaran de la cama para las visitas institucionales (hubo quien puso el grito en el cielo). Ayer Roberto Carlos, Emerson, Marcelo, Robinho, Gago, Cassano, y David Beckham tampoco tuvieron la deferencia de acompañar al equipo y a su afición.
A esa afición que no tiene carnet de socio y no pudo estar en el Bernabeu, a esa afición que madruga los lunes y no fué a Cibeles hasta la una de la madrugada, a esa afición que sí intentó salir pronto de trabajar el lunes para estar con su equipo y para celebrar el titulo de Liga. A esa afición que se merece un respeto y a la que los capitanes Raúl, Guti y Casillas (ya que no estaba Roberto Carlos) dedicaron el Título.