
Por Juan Carlos Rivero:
Os escribo desde Salónica, Grecia, donde hoy la selección
española de fútbol debería jugar un partido amistoso internacional. Digo
debería porque el mal estado del terreno de juego podría hacer imposible que se
jugara. Luis Aragonés suspendió anoche el entrenamiento oficial en cuanto vio
el campo y presionó después para que se anulara el partido. Parece mentira que
Luis, a sus años, cometa errores de principiante. No es potestad de un equipo,
de su entrenador, ni de sus jugadores que se suspenda un partido. Eso sólo lo
puede decidir el árbitro, y eso es lo que va a pasar. El árbitro, un francés,
decidirá hora y media antes del choque si se puede jugar o no.
De todas formas, no era este el tema específico sobre el que
os quería escribir. El Madrid lleva años tropezando en la misma piedra, la de
la improvisación, los palos de ciego y todas esas cosas. Tengo una gran
confianza profesional y personal en Pedja Mijatovic. Pero hace tiempo que
pienso que hay tantas presiones en el Madrid, dentro y fuera, tantos intereses
que resulta imposible trabajar. La última es que podría haber un acuerdo con
Diego Milito, no con su club, el Real Zaragoza, para la adquisición del
delantero. No digo yo que sea una mala opción, pero el Madrid no puede estar
fichando en función del último resultado porque esto es una locura. En la
operación podría entrar Baptista. Lo cierto es que el Zaragoza ha hecho un gran
equipo, al gusto y con la idea, una idea, de su entrenador y su director
deportivo, que saben lo que quieren, al margen de que después ganen o pierdan.
Por cierto, un alto ejecutivo del Zaragoza me comentaba hace
unos días que el Madrid tenía que rezar para que no se lesionara Van
Nilstelroy, lo mismo alguien del Madrid le escuchó mientras me lo decía. Y hay
más, la conversación se produjo en el antepalco del estadio Ramón de Carranza
en Cádiz, este miembro del Zaragoza me dijo con rotundidad: RAUL NO JUGARÍA EN
EL ZARAGOZA, NO TENDRÍA SITIO EN NUESTRO EQUIPO. ¿Qué os parece?