
Por Alfonso Celemín:
A temporada nueva, viejos vicios. Por el Barcelona no parece pasar el tiempo. Ofrece caras nuevas, pero sigue desorientado
Frente al Racing, en el Sardinero, ni fantasía, ni juego, ni gol ni nada de nada. Sólo apatía y signos que deben empezar a preocupar a Rijkaard , quien tampoco que digamos, estuvo muy acertado en los cambios.
El Barça con toda su constelación de estrellas no pudo con un Racing que jugó buena parte del segundo periodo con diez jugadores, por expulsión de Smolarek. En el Sardinero, los fantásticos fracasaron.
El Barcelona fue un equipo sin velocidad, con poco movimiento, pocas ideas, poco ambicioso y con una defensa para echarse a temblar.
El equipo que maravilló en pretemporada y que prometía espectáculo, ha comenzado la liga siendo el Barcelona ramplón y tacaño de la pasada temporada
El fichaje más relumbrante del verano, Thierry Henry comenzó en el banquillo así como Deco y Márquez, que entraron después en la segunda parte.
A pesar del apodo de fantásticos, ninguno de los cuatro (Ronaldinho-Etoo-Messi y Henry), fueron capaces de rescatar a su equipo de la mediocridad.
A la hora de hacer cambios, Rijkaard optó por la vía fácil y cambio al francés por Messi, el único que no se va a quejar. Poco después dio entrada a Deco y quitó a Touré, que recién llegado tampoco pondrá el grito en el cielo… Fueron cambios políticos.
Rijkaard va a tener problemas para combinar a tantas estrellas y satisfacer sus egos… Bien hubiese hecho el Barcelona en traspasar a una de ellas. Si es verdad que el Chelsea ofrece 70 millones de euros por Ronaldinho, yo no lo pensaba. Es más lo envolvía en papel de celofán y encima le ponía un lazo. La desgana del brasileño empieza a ser escandalosa. Con Giovanni y Bojan, al Barcelona le sobra talento.
De todas formas es sólo el comienzo, muy pronto para sacar conclusiones pero el Barcelona no termina de encontrarse. Está un poco perdido. A Rijkaard le espera mucho trabajo, y le sobra una estrella.