
Por Juan Carlos Rivero:
Imagino cuan díficil debe ser fichar bien, sobre todo cuando no estamos hablando de supercracks mundiales, de esos, cada vez menos, que no admiten duda alguna.
Sin embargo, no es tan sencillo acertar con el perfil de determinado jugador, que luego se adapte o no a su nuevo club, a lo que quieren sus compañeros, a lo que le exige su nuevo entrenador. Sólo de esta forma se puede entender que la misma persona que con tacto y habilidad (y mucho dinero) ha contratado a Sneijder se haya fijado también en Drenthe.
El primero es uno de los mejores jugadores extranjeros que han pasado por el Real Madrid en los últimos años; el segundo, Drenthe, para no despistarnos, es uno de los peores. Dudo mucho que este chaval hubiera llegado ni siquiera al Castilla si se hubiera formado en la cantera del Madrid. Duele, y duele mucho que un futbolista como Torres no sea ni siquiera convocado y en su lugar vaya este tuercebotas con pinta de Davids y aspecto de cualquier cosa menos de futbolista.
Drenthe es malo, muy malo como defensa, y mejora poco cuando le alejan de su propia área para que no cause mas problemas. El coste máximo de su fichaje, si se cumplen todos los objetivos, es de catorce millones de euros; no vale ni el diez por ciento. Su presencia en el primer equipo del Madrid es una afrenta para la cantera blanca, una falta de respeto, una humillación.