
Por Alfonso Celemín:
Ahora que la Selección Española de fútbol se juega en los dos próximos partidos contra Islandia y Letonia, su futuro en el Europeo que se disputara el próximo año en Suiza y Austria, echo de menos en el equipo español a un jugador del carisma de Raúl.
A pesar de todo lo que hay en contra del capitán madridista y a pesar de que algunos medios de comunicación quieren imponerle a toda costa, uno modestamente creé que Rául tiene sitio en el combinado nacional. Es más, debería ser fijo. No como figura decorativa, no como icono por todo lo que ha significado, no, debería estar porque es un magnifico jugador de equipo que está en su plenitud deportiva.
Sé que dirá, que lleva dos años en el más puro oscurantismo futbolístico, pero en ese tiempo ha dado sobrados síntomas de recuperación y de renacer de sus cenizas. Es un jugador que necesita el equipo español, a pesar de que Luis Aragonés se empeñe en decir lo contrario.
El seleccionador no lo lleva por unas desavenencias que tuvo con el propio Raúl, en el Mundial de Alemania y porque con su ausencia justifica una imagen falsa de renovación en la que Luis se apoya para que pensemos que es capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Tal vez, el único que no debería estar en el equipo español, después del ridículo que hicimos en el Mundial, es el propio Luis Aragonés… Pero ahí está, y encima se permite la licencia de prescindir del jugador más determinante del fútbol patrio en los últimos años. Y no lo digo yo. Pregunten a entrenadores y jugadores. Raúl ha sido y es extremadamente valorado entre los profesionales. Los que le rozan y tocan en el campo saben de su enorme trabajo, de su empuje y de su calidad. Todos los entrenadores que ha tenido, lo consideran imprescindible. Todos, menos Luis, faltaría más…
Seguro que hay muchos que no piensan lo mismo que un servidor y están en su derecho, como yo de verter mi opinión. Prescindir de uno de los jugadores más importantes de nuestro fútbol, es toda una frivolidad y hasta una canallada; y más ahora que Raúl vuelve a reverdecer viejos laureles.
El siete madridista es de esos jugadores que sin hacer nada vistoso da sentido a un equipo. Es el alma. Lo es en el Madrid y lo fue cuando estuvo en la selección española. Prescindir de Raúl, es un lujo que España no se puede permitir. ¿ Hasta cuando, Luis?...