Por Alfonso Celemín:
A Frank Rijkaard le empiezan a sonar los oidos por las muchas conversaciones sobre su futuro que empiezan a correr por la Ciudad Condal.
El Barça decepcionó en su debut liguero en el Sardinero. Volvió a pecar de indolencia y se comportó como un equipo poco competitivo. Y frente al Athletic en el Camp Nou, sencillamente no dió buenas vibraciones. En Barcelona, al igual que la temporada pasada se echa en falta más mano dura, más disciplina y más compromiso... Y eso que se hizo propósito de enmienda, pero ni por esas, todo parece seguir igual... Los mismos vicios de antaño que les hizo perder la liga, continúan.
A la hora de señalar culpables no se mira a la cúpula del poder, sino más abajo, a los que pisan el cesped, a Rijkaard que comienza a estar discutido.... Tanto, que por las calles ya corre el rumor de que Joan Laporta ya ha hablado con Van Basten, seleccionador holandés, para que sea su sustituto la próxima temporada...
Al bueno de Rijkaard ahora todo se le discute, e incluso se resalta su incapacidad para alinear juntos a los cuatro magnificos, además de no saber manejar el vestuario azulgrana.
Si eso fuese verdad, ahora que Samuel Eto'o se ha lesionado, estará aliviado porque de esta forma no sentirá la presión de esa falsa polémica por ver a quien de los cuatro magnificos deja en el banquillo. Yo, modestamente no creo que esta circunstancia haya alegrado a a Rijkaard, más bien todo lo contrario.
Simplificar que con la lesión de Eto'o se ha quitado un problema de encima, es una ridiculez. El problema para cualquier equipo que se precie es no tener al camerunés. Lo que hay detrás de todo ello es un intento de desprestigiar a Rijkaard, al que muchos ven incapaz de administrar un vestuario cada vez más poblado de fantásticos, que son los nuevos galácticos en versión culé.
¿Por qué el acoso y derribo del holandés? porque es un tipo normal, sencillo y sobre todo, porque el fútbol devora a los que no venden periódicos,aúnque hayan dado muestras de sobra de su eficacia. Rijkaard, no lo olvidemos ha conquistado dos ligas y una copa de Europa y ha hecho jugar al Barça como los angeles. Se merece un respeto, y por supuesto menos presión para un buen entrenador y sobre todo para una gran persona. El club debe reactivar todos los mecanismos para acabar con el acoso que desde distintos medios de comunicación ha comenzado. Salvo que desde la zona noble azulgrana se esté interesado en ese acoso para un posterior derribo.