
Por Lourdes García Campos:
No se quedó contento Joan Laporta, Presidente del F.C.Barcelona, hace un par de días al calificar de "vergüenza y tomadura de pelo" que los clubes cedan jugadores a los combinados nacionales para los partidos amistosos. Hoy ha vuelto a la carga: "O las Selecciones pagan o se veta la cesión de los jugadores".
La pela es la pela y Joan Laporta quiere dinero por ceder jugadores a la Selección. Quiere que le recompensen, que le paguen una parte proporcional del salario de cada jugador que ceda. O el Barcelona está pasando por una situación económica delicada y su presidente ha decidido darse a la mendicidad, o tiene una pataleta de niño de 3 años por no dejar que la Selección Catalana haga sus bolos.
Lo que parece olvidar Joan Laporta cuando abre la boca es que para un jugador de fútbol es importante pertenecer a ese selecto grupo de los llamados seleccionables. Estar entre los mejores de tu país significa ser convocado por tu Selección. Debería el señor Laporta ponerse en la piel del jugador y no en la del tesorero del Barcelona.