
Por Juan Carlos Rivero:
Ha pasado una semana desde la espantada de Luis Aragonés en Oviedo y seguimos sin explicaciones públicas. No aparece Luis pero tampoco esperamos a los responsables de la Federación Española de Fútbol, no por el momento. Delicada situación la que le está tocando vivir a Fernando Hierro, al parecer, contratado como director deportivo de la Federación aunque todavía no ha sido presentado, si bien, nos consta, ya está trabajando para la FEF.
No creo que Hierro se sienta muy cómodo en esta situación. Sobre todo, sabiendo los motivos que le llevaron a rechazar ofertas de trabajo del club de su vida, el Real Madrid. Si no lo hizo fue porque nunca le dejaron claro, con Florentino de Presidente, cual iba a ser su función. Hierro no quería entrar para cualquier cosa, lo que le honra como profesional.
Cuento una anécdota que revela la personalidad de uno de los mejores defensas de la historia de nuestro fútbol.
Hierro fue uno de los invitados de El Rondo de TVE en el segundo programa. Le llamé personalmente para el primero pero era Agosto y no podía venir. Quedamos en que acudiría al segundo y lo hizo. Sin embargo, Hierro no se sintió cómodo en el programa. No le gustó como le recibió el director del espacio, Alfonso Arús, y menos aún el trato que le dieron en su momento los responsables de deportes de TVE, entonces con Pedro Barthe como director. Por aquel entonces en TVE estábamos buscando comentarista para la Selección y a Hierro tampoco le gustaron ni el fondo ni las formas de la oferta que le realizamos. Todo esto me lo contó después del programa junto al director de deportes de ABC, Enrique Ortego, en una velada de alto contenido futbolístico, muy, muy agradable. Ahora lo puedo contar porque han pasado dos años de aquello. Los responsables de deportes de TVE de entonces están jubilados, y el programa ya no se emite.
Hierro no volvió a El Rondo. Le llamé en varias ocasiones y siempre rechazó amistosamente la invitación. En algún momento incluso le hubiera venido bien pero siempre me recordó que no le gustó el trato que le dispensaron y no iba a dar marcha atrás.
Por eso, por lo que sé de él, por el aprecio que le tengo, me extraña y mucho que se sienta cómodo en esta Federación Española de Fútbol tal y como están las cosas.