
Por Juan Carlos Rivero:
Mourinho rescinde el contrato con el Chelsea, o se lo rescinden que en estos casos siempre una de las dos partes es la más rápida. El comunicado oficial del Chelsea dice que es de "mutuo acuerdo". Todo se ha precipitado después del empate ante el Rosenborg en la Champions. En realidad, es el final anunciado para una relación cada vez mas fría. La que mantenían Mourinho y el dueño del club londinense, el ruso Abramovich.
En Agosto tuve la oportunidad de dialogar en Rotterdam con el entrenador del Liverpool, Rafa Benitez. Me habló de muchas cosas, entre ellas su relación con Mourinho, que no era nada buena. Benitez es de la opinión de que el portugués es un tipo inseguro, por eso ataca siempre primero como una especie de mecanismo de defensa. Además, Benitez me comentó que ya en verano la relación con Abramovich se había deteriorado mucho. Mourinho se quejaba en determinados círculos de los fichajes del club y Abramovich, al que le llegaban estas quejas, afirmaba que él sólo se había gastado dinero para satisfacer las peticiones de su entrenador. Sevchenko era el gran motivo de polémica entre los dos.
La personalidad de Mourinho es bien conocida. Le gusta provocar. Algunos grandes jugadores dicen que se nota mucho que Mourinho no ha sido un deportista de élite, que no ha sido un ganador y que por eso ha encajado mal sus propios éxitos cuando le han llegado a edad mas madura que la de futbolista. Puede ser una de las mil explicaciones que encontremos a su fracaso, que ha sido devorado por su propio éxito.